Y no me refiero a objetos sexuales ni a penes gigantes, malpensados, si no a la posibilidad de un Tsunami después del terremoto que ha azotado esta mañana parte de Japón con una escala de 7,5 o 7,3. No se, no es precisamente lo que más me intriga, si no lo que supuéstamente dice este periódico que viene después:
Al lado de esto, las olas que vi cuando fui a la playa con Lizar, vamos, no tienen nada que ver. Porque no, ¿Verdad?