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Sí, mira, es raro que analice una videoconsola, pero es el primero. No es que me molaran desde buen principio las portátiles, precisamente por un problema que Nintendo tiene siempre: Las constantes revisiones. A Game Boy le vinieron unas cuantas, concretamente tres: Game Boy Pocket, Game Boy Light (Solo en Japón) y Game Boy Color. A la Game Boy Advance le vinieron otras tantas: Advance SP y Micro, y finalmente, a Nintendo DS no le ha faltado nada: Una versión Lite, una versión DSi, y la que procedo a analizar hoy, la XL.
Nintendo DSi XL es, tal como su nombre indica, la nueva versión de la portátil táctil en un tamaño 93% más grande, con los mismos defectos y virtudes que su versión más pequeña. No es de extrañar, pues, que Nintendo haya mantenido ambas. La videoconsola sale a la luz como una máquina capaz de explotar aun más sus posibilidades y llegar a un público muy amplio.
Lo primero que hay que reconocer es que el tamaño de las pantallas es, sin duda, muy grande. La primera vez que uno lo ve choca frontalmente con unas características, digamos, monstruosas. Sin embargo, encendida, y puestos a jugar, la situación cambia completamente. La visibilidad es más notable, y el ángulo de juego se ha ampliado para que quien se siente al lado del jugador pueda ver lo que pasa sin tener ese molesto efecto de “negativo†que se produce normalmente.
Eso no quiere decir que la consola tenga el doble de resolución. Es más, solo se ha incrementado el tamaño de los pixel en pantalla para que ocupan el doble, y de esta forma, hacer que la imagen sea más grande. Esto tiene sus virtudes y desventajas, por supuesto: Mientras que la pantalla táctil ahora es un poco más precisa, estamos hablando de una imagen ampliada, es decir, que veremos un 93% más pixeladas muchos objetos puestos en pantalla. Es una lástima, pero tampoco se puede pedir a la consola que se realice un suavizado de imagen, puesto que si no está programado, en postproceso podrÃa ser un desastre –e incrementar el uso de CPU y de batería.
Precisamente, otra de las características que se ha mejorado ha sido la durabilidad de la misma. Ahora, en juego, a nivel 2 de brillo, pasa de 14 horas a llegar hasta las 23. Este incremento puede verse menguado, sin embargo, ante el uso de las capacidades wi-fi de la consola, que si bien han sido depurados, desgraciadamente los juegos de DS no pueden hacer buen uso de las capacidades nuevas que se le han añadido por no tener las instrucciones por entonces. También, y sin que sirva de precedente, se vuelve a recuperar la potencia de los altavoces de la primera Nintendo DS, algo que muchos reclamaban tras la sorprendente caída de fuerza que tenían los de DS Lite.
Una de las mejores que se le ha aplicado a la conexión wi-fi de la consola es la capacidad de resolver las encriptaciones WPA que tanto pedían los usuarios. Gracias al incremento de procesador que tiene, ahora puede asumir routers que dispongan de estas características. Su almacenaje de conexiones ha pasado de tres a seis, y su velocidad ha sido dramáticamente aumentada. Es una lástima, sin embargo, que estas caracterÃsticas no las vamos a poder disfrutar al 100%. Como hemos dicho antes, los juegos de DS en cartucho y que sean anteriores a DSi –y por lo tanto, no capacitados – no tendrán la capacidad de acceder a esos datos, y por lo tanto, la consola capará todas las características hasta pasar a modo DS Normal. Por lo tanto, la nueva potencia wi-fi solo podrá ser usada para los juegos DSiWare y aquellos que estén específicamente diseñados para ellos.
Nuevos programas
Al encender la consola, lo primero que vemos es la renovada interfaz. Pasamos de la tosca que tenÃa antes, a una más suave y muy parecida a la de wii, con un sistema de canales idéntico. Puede sonar estúpido al principio que se haya programado algo asà si pensamos solo en las tres opciones que disponÃamos antaño –Juego DS, PictoChat y Demo DS- ; sin embargo, la videoconsola ha sido llevada a un nuevo nivel y se ha incrementado su número de funciones apuntándola al fenómeno de las descargas digitales. Gracias a sus 256MB de memoria internos con los que comparte firmware, podemos instalar juegos que adquiramos a través de la nueva tienda DSi. Una vez los tengamos, estos serán nuestros para siempre y podremos bajarlos las veces que quieras y llevarlos a una tarjeta SD. Hay que tener en cuenta sin embargo que no podremos ejecutar desde una tarjeta SD, quedando la misma a modo de backup, y nunca de expansión de memoria. dicho.
La Tienda DSi será el nuevo canal de acceso a contenidos de Nintendo vÃa Wi-fi tal y como el canal tienda wii existe. Desde el mismo, podemos acceder a juegos y aplicaciones a través de tres precios: 2€, 5€ y 8€. Mientras que las aplicaciones no tienen código PEGI, los juegos están clasificados, pero todos ellos se adquirirán mediante puntos Nintendo, cuya equivalencia será la misma que los de wii y no será intercambiable. Una vez tengamos esos puntos y hayamos adquirido un producto, este se instalará en la memoria de la consola, teniendo acceso a él a partir de entonces.
Hay dos cosas, sin embargo, que tiene este sistema como pega. La primera es la nula devolución del producto, algo que se debería facilitar de alguna forma, puesto que mucha gente puede llegar a cometer algún que otro error por falta de información misma. Otro de los problemas está en el tema de transportar los juegos que adquiramos, los cuales se asociarán a la consola misma y no podremos llevarlos a otra mediante una sd, lo que impide que podamos seguir jugando en la de nuestro amigo.
Junto a la tienda, viene la aplicación que le da lógica a la nueva característica de la consola: Las dos cámaras. El Canal Cámara permite el acceso a ellas y realizar diferentes funciones mediante el uso de fotos. Una vez realizada una foto, podremos modificarla, cambiar los colores, e incluso buscar parecidos, todo eso efectuado en tiempo real mediante las 11 lentes directas que dispone la máquina, tanto la cámara interior como la exterior. Las fotos que adquiramos y los montajes que hagamos podremos guardarlos en una sd para su posterior visualización en un pc, en otra videoconsola DSi o DSi XL, o incluso pasarlas vía Wi-fi a un amigo.
Al igual que la anterior, la DSi XL se queda a lejos de ser la parte perfecta cuando descubrimos que es imposible importar el contenido de nuestro pc a la consola, es decir, usarla de visualizador. Eso quiere decir que su habilidad de convertirse en “un marco de fotos†se queda a medias cuando pasamos a descubrir que solo podremos colocar las fotos de nuestra videoconsola –que lejos de lo que creemos, no es perfecta- por lo que la función se vuelve gratamente inútil.
Junto a la función fotos se apoya otra, FlipNote Studio. Gratuita desde la tienda desde el primer día, nos permite hacer en formato digital un flipbook en tricolor a cuya animación podremos añadirle sonidos que hayamos grabado nosotros o importado de nuestro pc, algunos efectos, y ajustar la velocidad. Flipnote Studio aporta un nuevo sentido a la existencia de la pantalla táctil mediante la capacidad de dibujar nuestras creaciones y subirlas a internet a través de la página web de Flipnote Hatena. Las capacidades del programa son sublimes: Podemos efectuar algunos trucos, como poder calcar el cuadro anterior, tener dos capas distintas e ir duplicando una, o colocar algunas fotos efectuadas con la cámara en blanco y negro.
Otra función que ignora la cámara y que aprovecha más el micrófono es DSi Sound. Lejos de lo que parece, se queda a medias entre un editor de sonidos un poco chorra y un reproductor de música que solo acepta ac3 en vez de mp3 –supongo que para ignorar el canon en algunos paÃses a fines de no ser señalado como “producto de reproducción musical†– Una de las cosas que desgraciadamente puedo decir de este programa es que no vamos a encontrarle utilidad alguna. Lejos de la gracia, a los dos dÃas vamos a tenerlo muerto de asco y abandonado en lo más profundo de la consola.
Internet
Nintendo DS y DSLite tuvieron, en un intento de convertirla en algo más que una consola de videojuegos, un programa de conexión a internet por 40€ llamado “Nintendo DS Browser†y que utilizaba un motor antiguo de Opera. Lejos de ser un éxito, el producto fue duramente criticado, y con razón. Era lento, le faltaba constantemente memoria RAM –a pesar de llevar una expansión de 4MB en la parte inferior a modo de cartucho de advance – y su falta de opciones como flash o java le impedÃan acceder a la mayorÃa de páginas web.
Nintendo DSi XL incluye un explorador de internet. A diferencia del de cartucho, este aprovecha los 16MB de RAM que la consola incluye dentro –4 veces más que la DS y DS Lite- y el procesador nuevo de 132MH’z –que duplica también la potencia de los anteriores – por lo que es mucho más rápido. Sin embargo, a pesar de ello, Nintendo vuelve a pifiarla y deja a su consola sin un reproductor flash y sin java. Es obvio, teniendo en cuenta que ambos requieren de bastante potencia, pero es denigrante dejar a cambio un programa que obliga al usuario a buscar muchas veces una versión alternativa de su página web favorita, ni que decir que podemos olvidarnos de YouTube.
Resultado
Personalmente, estoy muy contento con la consola que me regaló mi pareja. Muy grande, con pantallas enormes, y nuevas opciones. Se echa en falta la opción de jugar con juegos de Game Boy Advance, pero a cambio, tengo una tienda con muchas opciones a elegir y a comprar. Art Academy es, sin duda, un buen ejemplo. Personalmente, le doy un ocho, bajándole la nota por un canal internet que anda algo cojo, y por la falta del espacio de Game Boy Advance, algo que ha interferido en algo más que en el catálogo de la anterior saga portátil de Nintendo.