Ayer, mientras el Dr Kbrön y yo nos fuimos a hacer footing al Parc del Guinardó, asistí al momento en el que una cruel madre destrozaba los sueños de su pequeño querubín con machacantes (y a la par equívocas) afirmaciones. El niño no tendría más de 8 añitos, os reproduzco la conversación:
Niño: ...¡y llegaré a las nubes!
Madre: No, no puedes.
N: Sí que voy a poder, llegaré a las nubes.
M: No, no puedes, nadie puede llegar a las nubes.
N: Yo sí, porque tendré una hormiga gigante.
M: Nadie puede llegar a las nubes.
N: Si, porque mi hormiga gigante será muy grande y tocaré las nubes.
M: Que no podrás. Nadie puede llegar a las nubes.
N: Pues yo sí llegaré a las nubes.
M: Nadie puede llegar a las nubes.
Ya estábamos demasiado lejos para seguir escuchando la conversación, así que nos e cómo acabó la cosa. Bueno, sí, el mundo perdió un futuro piloto aéreo o astronauta... Qué zorra la madre, ¿no? xD
¡¡Bezoteeeez!!
Plebe.