Todos hemos soñado siempre con tener algo bajo nuestro
mando, ya sea como un rey o como un dios, ser un superhéroe y salvar a las
personas… Pero, ¿alguna vez imaginamos enviar un héroe para salvar un mundo que
hemos creado?
Seguramente no, pero con Drawn to Life no hay que imaginarlo; hay que sentirlo.
Empezamos la partida abriendo el libro de la vida, libro donde todo lo que dibujemos se hará. Así, creamos nuestro amado pueblo (en mi caso Divonia), con su solecito y tal. Tambien crearemos a sus habitantes, los raposa (que dibujas uno, pero no sirve de na XD). Y bueno, ya te enteras de que el pueblo está invadido por las tinieblas ya que rompieron el libro de la vida y bla bla bla… solo hay tres habitantes en el pueblo: El alcalde, su hija y un amigo de ésta
La hija, como buena raposa que es, ruega al creador que les
ayude y tú, como buen creador, le abres la puerta de la sala de la creación,
donde encuentran un maniquí sin vida al que… ¡le das vida! ¿Cómo?
¡¡Dibujándolo!!
En el juego te vienen plantillas de animales, robots y personas, pero tú puedes
crear a quien quieras. Yo, por ejemplo, dibujé a una creación mia. ¡Os presento
a super Clip-Girl!
Entremos por la puerta, rescatemos, limpiemos, recuperemos y hablemos con el alcalde (como unas 15 veces)
Y es que esa es la mecánica del juego, en la que debes
entrar por una puerta para recorrer las distintas fases, rescatar a los
distintos raposas (3 por fase), coger las páginas del libro que haya
desperdigadas por la fase (cuatro maravillosas hojas…) y limpiar la oscuridad
mediante nuestro gran stylus.
Las fases son bastante largas si comparamos con un juego de mario bros, por
ejemplo (este juego sigue siendo de plataformas). ¿Por qué? Porque sin ser
grandes, debes encontrar todo lo dicho anteriormente Y dibujar cosas. Si sí,
dibujar, que aquí hay nubes que no están, corrientes que desaparecen… y todo lo
debes volver a dibujar tú. Además, los
enemigos, en las primeras fases pocos y en las últimas muchos, te irán borrando
las partes del cuerpo tocándote (lo que se traduce como que te hieren, vaya) y
te matarán, haciéndote volver al principio del área donde estés. No es que sea
un inconveniente con la cantidad de vidas que hay, pero sí es un incordio.
En fin, después de todo esto, irás a hablar con el alcalde y verás a los nuevos
integrantes del pueblo. El alcalde pondrá la página en el libro de la vida (sí,
los cuatro trozos son solo una página, lo sentimos) y te mandará a que “limpies”
la zona del pueblo donde irán a vivir esos raposas nuevos.
¡Consigamos armas (y
mejoras)!
Y es que a veces los enemigos no pueden vencerse simplemente
con un salto, sino que necesitarás un arma, que van desde pistolas a una
espada. Tampoco podrás pasar algunas fases sin mejoras en el héroe, tales como
alas o aletas para bucear.
Por supuesto, todo esto debe dibujarse, y ya sabemos quien dibuja aquí, ¿no?
Resolvamos la vida de los del pueblo
Si todo fuera fases, ¡no habría un pueblo! ¿Qué el granjero tiene problemas con la cosecha? Nosotros la dibujamos y la colocamos. ¿Qué el chef no tiene publicidad? Le diseñamos un cartelico mu bonico. ¿Qué no hay observatorio? ¡Pos se colorea! (además, si lo tocas, podrás ver el sol que hiciste al principio o la luna y las estrellas que harás después, depende de la hora). Así, pasaremos de colorear un faro a crear una estatua en nuestro honor.
Y todo para…
…pararle los pies a Wilfre, un raposa malvado que es el que trajo la oscuridad al pueblo y el que no quiere que se vuelva a completar el pueblo. ¿Sus motivos? Un misterio… pero las veces que aparece da la sensación de que no tiene, que lo hace porque quiere.
Y para todo lo demás…
…gráficos con sprites y fondos no muy currados pero que no
importa, porque son muy vistosos (sobretodo en el espacio… es tan potito…) ,
música bastante rítmica con fanfarrias pegadizas y vocecitas a modo de gritos,
gruñidos y risas para los raposas.
Un juego que recomiendo bastante, sobre todo por su historia, que se va
complicando un poco a medida que avanza la historia :3