Lunes, 30 de marzo de 2009
Por Byjana @ 8:36  | Relatos
Comentarios (0)  | Enviar

-Claro Demothy, -Le dijo. -conozco una cloaca que apesta a Wyrm, pero ningún garou en su sano juicio querría ir allí.

-No te lo discuto,-Dijo él.-pero esto es… algo experimental. Necesitamos probar que esta sustancia, este… Armotherm, -Leyó de la etiqueta de la botellita ambarina.- tiene la propiedad de ocultar el hedor del Wyrm. Si fuera así…

-Si fuera así, -Atajó Lanegra. -Sería una auténtica putada, sí. Estaríamos ciegos ante nuestros enemigos.

-Mira, pos vosotros os vais pa llá y ya me diréis, que yo lo viví y no necesito más pruebas. -Dijo Drackk.

-Yo también lo viví, pero comprobarlo de nuevo no está de más. ¿Cómo podemos llegar allí? –Preguntó Gabriel.

-Iremos por una senda lunar. La celosía estará bastante tupida en ese lugar. ¿Tampoco os habrán hablado de la Umbra? -Los compañeros la miraron pero no dijeron nada. -Es una especie de mundo paralelo a éste que lo circunda pero es a la vez el mismo, pero en otra dimensión. Es cómo andar entre bastidores del mundo físico. Sólo las criaturas mágicas cómo nosotros podemos acceder a él. Es cómo una copia de la realidad, aunque muchos os dirán que la realidad es una burda copia de la Umbra. Refleja la esencia de todo lo que existe. Podemos acceder a ella con algún objeto reflectante…

-¿Podría zervir el retrovizor de mi moto? -Preguntó Artemisa. Un escalofrío recorrió su cuerpo. Era casi invierno y estaban en la calle descalzos y vistiendo sólo aquellas piezas, usadas y sucias, que Demothy había conseguido en la discoteca.

-Sí, claro, tráemelo.

Los ojos de todos la siguieron expectantes mientras desenroscaba el retrovisor. Se lo llevó a la mujer. Lanegra lo depositó en el suelo, en el centro del círculo que formaban.

-¿Quién de vosotros tiene mayor capacidad de concentración?-Preguntó, pero la mirada se dirigió, inconsciente, a Demothy.

-Creo que yo… -Dijo éste.

-Cómo la manada es un organismo en si mismo, si un miembro entra en la Umbra, todos los demás que queráis acceder a ella lo podréis hacer de una manera natural, sin esfuerzo. Entonces, cómo theurge, Demothy os abrirá la Umbra a los demás.

-Eso de “turge” ¿qué hé?-Preguntó Drackk- ¿Yo soy eso tamién?

-Theurge. -Corrigió Lanegra. -Los theurge son los más sensibles a la Umbra y a sus criaturas, son místicos, por así decirlo. Tú eres un ahroun, un guerrero, cómo Artemisa. Eso es tu auspicio, es cómo el signo del zodíaco para los humanos. Te caracteriza, define tus aptitudes y tu cometido en la tribu.

-Güeno, lo de pegar mamporros ya me va, sí. –Dijo Drackk, un poco desilusionado.
Se escuchó un carraspeo.

-Disculpad, -Dijo la mujer del vestido escotado, consultando su reloj.- ya me disculpareis si no me quedo a charlar, pero tengo asuntos que debo resolver con premura.

-Tiene que ir al banco a arreglar cosas de pasta.-Le explicó a Lanegra el de las rastas.

-Bueno, íbamos a hacer no-se-qué con el retrovisor… -Recordó Demothy.

-Sí, mira, lo primero que tienes que hacer es concentrarte. Debes sentir la esencia del espíritu. Mira fijamente el espejo hasta que veas a la vez la imagen y su reflejo. Esa es la señal que la puerta se ha abierto. Entonces sentirás que te fundes con el espejo… Y lo que veas más allá será la Umbra. ¿Estás preparado?

Afirmó con la cabeza. Se acercó al espejo y lo miró fijamente. Todos aguantaban la respiración. Pasaron unos minutos eternos. Lo que esperaban empezó a suceder. El cuerpo del indio cada vez se hacía más insustancial, más etéreo. Transparente. Hasta que al final desapareció.

-¡Mooola! -Dijo Rastalf. -Oye, ¿Yo también soy theurge, o soy ahroun? ¿Puedo hacer eso también?

-Tú eres un ragabash, un embaucador, un pícaro, cómo ella.-Señaló a Natasha, que la miró suspicaz.- Tu trabajo, aunque a veces no te tomen en serio, es hacer que tu manada vea sus debilidades y trivialice sus malos momentos. Tus armas son múltiples, el cinismo, el humor… úsalas por el bien de tu manada. ¿Y bien? ¿Quieres probar de entrar en la Umbra?


Delante de sus ojos se extendía el mismo paisaje que había visto en la realidad física. El aparcamiento de atrás de la discoteca, donde minutos antes habían tenido un altercado con seres repugnantes. Veía la forma borrosa de la moto de Artemisa, los edificios estaban bien definidos, pero los árboles brillaban de una manera especial. A sus compañeros no los veía. Una nube empezó a tomar forma, cómo un holograma. Distinguió los afables rasgos de Gabriel. Tenía metidas las manos en los bolsillos de unos pantalones de pana que le venían enormes. Husmeaba.

-¿Demo?-Preguntó, siendo todavía un poco insustancial.

-Sí, ya has entrado. ¿Cómo te sientes?

-He sido el único que ha podido. Ni Drackk ni Pachiego han podido seguirte. Y yo lo he tenido difícil. Eso de ver reflejos y cosas de esas…

-Ya… ¿Pero no decía Lanegra que podíais pasar sin problemas después de mí?

-Sí, la pobre decía algo de arreglar la manada o algo así. Decía que no podíamos ir por el mundo en grupo pero solos… No la entendí. Y Drackk dice que se va, que pasa de “cosas de vudú”, como dice él…

-Vaya…

-Oye, ¿qué opinas de todo esto?-Preguntó Gabriel.

-Pues creo que Phillip no quería que la conociésemos por todo lo que nos está enseñando…

-¿Confías en Lanegra?

-Yo no confío en nadie. –Dijo Demothy, sin dar pié a más preguntas.

-Ya…

Se sucedieron unos extraños minutos. Si bien los dos garou se sentían cómodos el uno con el otro, nadie les quitaba que la situación era muy extraña.

-Demothy.

-¿Si?

-Me ha dicho que soy un galliard.

-¿Un galliard?...Y ¿qué es eso?

-Pues,… no sé.

De nuevo se hizo el silencio. Una pequeña nube empezó a tomar forma. Demothy intentó saber de quién se trataba. Era una nube muy enana, del tamaño de una manzana. Empezó a dibujarse en el aire, suspendida, una mano. Y sostenía algo blancuzco. La mano cogió consistencia, el porro también. Se escucho una voz lejana, distorsionada, que decía:

-¡Que putada…!

Una voz de mujer, con marcado acento portugués, precedió a la materialización del cuerpo de Lanegra.

-Chicos, esto no puede seguir así. O ponéis orden a vuestra manada o mejor que cada uno vaya por su lado. Dado el caso sería lo mismo. Volved conmigo al mundo físico, vuestros compañeros no pueden seguiros. -Dijo. Mientras hablaba se fijó en la mano suspendida. Parecía que alguien pegara tirones de ella. La mujer puso los ojos en blanco pero no hizo comentarios. Desapareció como había aparecido.


Cuando se materializó de nuevo, siguiendo a Demothy, Gabriel escuchó hablar a Lanegra.

-Una manada es un organismo en sí mismo, un cuerpo. Ese cuerpo está formado por órganos, que sois vosotros. Los órganos son lo que hace que la manada sea funcional, que se mantenga viva. Pero cómo en un cuerpo, la organización es jerárquica. Una bonita manera de establecer la jerarquía es compitiendo en retos. No estáis todos, faltan dos miembros, pero ellos pueden competir contra vosotros luego para definir su lugar.

Gabriel husmeó el aire. Olía a Artemisa, a Pachiego, a Demothy y a Rastalf, que había recuperado de nuevo su mano y su porro.

-¿Dónde está Drackk?-Preguntó.

-Puez ya le conocez. Zi no hay acción ze aburre. Ze ha ido por ahí. -Le contestó Artemisa.

-¡Ahivá la ostia! Sí, se ha ido, joder,… -Corroboró con malicia el de la chapela- …con Natasha. -Artemisa le gruñó cómo advertencia.

-Bueno, pero no te preocupes, como he dicho él puede incorporarse más tarde. –Dijo Lanegra.-Bueno, los que sí que estamos vamos a ver a quién de vosotros le corresponde el liderato de la manada. Para probarlo, os juntareis por parejas y elegiréis uno de los siguientes retos: Podéis hacer una prueba de fuerza, un reto de voluntad, o un desafío de ingenio. Será divertido, ¿Verdad?

Tags: Manada_Luna_Fría

Compartir en:
Comentarios
 


Advertencia: Todas las opiniones emitidas en este blog son hechas a título personal por cada uno de los autores originales de los artículos, así mismo, el contenido de cada artículo refleja únicamente las ideas y opiniones del autor original de la misma. Este blog no se hace responsable de los comentarios emitidos por sus visitantes y se reserva la potestad de moderarlos según sea necesario.