Lunes, 09 de febrero de 2009
Por Byjana @ 7:53  | Relatos
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Volvieron al piso de Barcelona. Al reencontrarse con la civilización empezó a disiparse la morriña que acunaba sus mentes. Aparcaron los vehículos y subieron al que ya empezaban a ver como su nuevo hogar. No se dijeron ni una palabra. No hacía falta.

Cuando entraron en la cocina, se encontraron a Phillip. Tenía la mesa preparada con un desayuno tardío de café y bollería. Había también platos con carne cruda sobre la mesa. Pachiego comprobó que no le había traído más caramelos de menta.

-¿Que tal ha resultado la misión? ¿Habéis eliminado a las brujas?

-Eh… sí, -Contestó Demothy, cómo si despertara de golpe.-No ha quedado ningún ser del Wyrm con vida.

¿Que estaba diciendo? De hecho no mentía. Pero no estaba diciendo la verdad. ¿Que pretendía?

-Perfecto. Los superiores estarán contentos. Explicadme como ha ido.

-¡Oh! Oye, si has traído café. ¡Me apetece una buena taza! -Rastalf se acercó a la mesa.

-Llegamos al claro que nos indicaste y vimos a las brujas.-Seguía Demothy. -Pero lo hemos limpiado, al irnos hemos comprobado que no quedara ninguna.

-Bien. Bueno, desayunad tranquilos, que seguro que tenéis hambre. Comunicaré vuestro éxito a los jefes. -Se levantó de la mesa, sacando un móvil del bolsillo, y se fue al recibidor. Escucharon su voz como hablaba, no llegaron a escuchar la conversación.

-¿Que pretendes? -Susurró Gabriel a Demothy.

-Mira, no digo ninguna mentira, ¿no? -contestó.-Si le decimos que esas mujeres se nos habían adelantado y que han sido ellas las que han matado a las brujas del Wyrm, y que además nos hemos ido de cacería y hemos estado ociosos toda la noche... ¿Tú crees que nos van a pagar la recompensa? Déjame hacer, y que se crea que hemos sido nosotros.

-¿Crees realmente que eso es lo que pasó? ¿Que ellas las habían eliminado antes que llegáramos?-Preguntó ominosamente Gabriel.-No podría haber sido que...

En ese momento Phillip regresó. La frase se quedó a medias ¿Que era lo que pensaba el ciego que había pasado? Las mujeres eran unas liantas, pero si les habían solucionado el marrón de esta noche, a él ya le iba bien, no se pondría a pensar sobre cuales habrían sido sus motivos.

-Mirad, -Dijo Phillip poniendo un maletín oscuro sobre la mesa.- Os traigo la próxima misión.

Pachiego lo miró. Parecía un maletín normal de ejecutivo, negro y con un cierre de combinación numérica. Se preguntó que debía contener.

-Debéis llevar esto a unos científicos, colaboradores de nuestra causa. El encuentro se realizará en el sótano de una sala de fiesta, en las afueras de Barcelona. La dirección es la que tenéis en este mapa. Será esta noche. Debéis entregarles el maletín. No miréis el contenido, es muy delicado. Es una misión sencilla ¿Lo habéis entendido todo? -Escucharon el sonido de un móvil. -Disculpadme, ahora respondo a vuestras preguntas. -Se excusó. Dejó la cocina. La oyeron hablar de nuevo en el recibidor.

-Gabriel, ¿huele mal? -Le preguntó Demothy.

-No, huele a su perfume de rosas, como siempre.

-Aquí paza algo raro, ¿no? -Dijo Artemisa, Pachiego la miró enfadado. La sensación sedante de esta noche ya se había desvanecido.

-¿Realmente crees que las mujeres con cabeza de lobo se nos habían adelantado? -Le preguntó el ciego.

-No, pero prefiero de momento no decir lo que yo creo.

-Si me he coscao bien, me parece que el menda opina lo mismo que lo que tú no quieres soltar. -Dijo Drackk.

-¿Y zi la zeguimoz? -Propuso la morena.-Tarde o temprano tendremoz que zaber quiénez zon eztoz jefez de loz que habla.

-Los ojos son el espejo del alma,-Dijo Demothy, misterioso.- y ella no nos los enseña.

-¿Que dices, joder? ¿Estás sugiriendo que hay algo malo en ella? Pues, ¡ahivá la ostia!

-Oye, hermano, que la peña no es buena ni mala, que sólo hay que saber tratarlos...

Se hizo el silencio. Los rostros miraron, taimados, a Rastalf.

-Disculpa, -Masculló despóticamente Natasha. -tú naciste ayer, ¿no?

-Bueno,... en cierto modo,... sí.

-Bueno, chicos,- Phillip había regresado.- han comprobado el túmulo de Vallgorgina y está todo limpio cómo decíais. Mañana tendremos el dinero. La misión de esta noche... ¿Os ha quedado clara o tenéis alguna pregunta?

-¿Qué hay dentro del maletín? -Preguntó Gabriel.

-Sólo puedo deciros que es muy frágil, cuidado con los golpes y las sacudidas.

-¿Nos tienen que dar algo a cambio? ¡Ahivá la ostia, joder!

-No, sólo tenéis que hacer la entrega.

-Puez creo que eztá todo claro. -Dijo Artemisa. Los demás afirmaron con la cabeza.

-De acuerdo, pues... -Dijo Phillip mientras se levantaba. Artemisa también se levantó. -voy a tomar un poco el sol en la terraza, que hoy hace un buen día.

-¿Qué? -Dijo Artemisa. Miró a sus compañeros. Pachi vio que a él evitaba mirarle. La mujer pelirroja rodeó la mesa, salió al pequeño balcón y se echó en la tumbona.

-¿Creez que noz habrá oído? -Preguntó Artemisa a Demothy, en un cuchicheo.

-Si nos ha oído, es que no es lo que finge ser.-Contestó Gabriel. El indio afirmó con la cabeza, cómplice.

-A mí esto me juele chungo.-Masculló Drackk.

Pachiego escuchaba. No quería entrar en la discusión. No quería admitir que le habían tomado el pelo. Vio que Rastalf cogía el maletín.

-Eh, tíos, vamos a ir a sobar, ¿Vale? Que tendremos que estar frescos esta noche. -Les propuso, con un volumen de voz un poco más elevado de lo que habría sido preciso. Gabriel se levantó de la silla.

-Claro, ¿Me acompañas, Natasha? -Su tono no admitía un no como respuesta. La rubia comprendió. Se levantó y le cogió del brazo. Rastalf, la pareja y Drackk marcharon hacia el pasillo... y entraron furtivamente en una misma habitación. Escucharon en la cocina los gritos acalorados de Pachiego:

-¡Que te lo has creído, mujer! Si alguien aquí ha de llevar ese maletín soy yo. ¡Tú no eres nadie para decidir eso! ¡Ahivá la ostia, joder!

-¡Puez mira quien fue a hablar! -Le contestaba ella. -¡El bobalicón del pelirrojo! ¡Que tipo de rezpeto creez que te va a tener nadie con ezaz pintaz!

Los cuatro reunidos se miraron y se encogieron de hombros.

-¿Que hacemos? -Dijo Rastalf. -Si ha escuchado a Artemisa, mejor estemos aquí si queremos plantear la historia.

-Abramos la maleta.-Dijo Gabriel.

-Yo podría hacerlo, se me dan bien estas cosas. -Le contestó el hippie.

-Disculpad, -Dijo Natasha. -yo propongo que le sigamos el juego hasta que sepamos más. Si nos hemos equivocado estaremos cometiendo un grave error. Si no, nos dará tiempo para ver donde nos hemos metido.

Los demás miraron pensativos el misterioso maletín.


Tags: Manada_Luna_Fría

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