
Queridos universitarios:
En estas fechas tan señaladas, es para mi motivo de honda satisfacción que estas frases os llegue a vuestros hogares:
¡JA! ¡YO NO ESTOY DE EXÁMENES!
Pero
antes de que me queráis matar, decir que los hice en diciembre. Si,
parecerá que tener exámenes trimestrales en vez de semestrales va mejor
por que te puedes comer los turrones tranquilamente. Los turrones si,
pero nada de puentes de la Constitución, Semana Santa, San Juan, 11 de
setiembre, finales de agosto, ... ¡Pero me puedo comer los turrones! SI
esto no os convence, tengo 100 quejas más que seguro que os convencerán
(y 100 no es un número exagerado).
En fin, la cuestión es que
vosotros estáis de exámenes y yo estoy estrenando una uni que está a 17
minutos (si, tardo 7 más de lo que pensaba) de casa y un bar al aire
libre (¡Serán HP! ¡Con el frío que hace! Suerte que es provisional
hasta el 20XX), os daré unos pequeños consejos para aprobar.
1)
Estudiar día y noche: Si, claro, pero no mola. De hecho, según la
carrera varia. SI estudias Humanidades pues con que te lo mires por
encima el día antes ya sirve, pero estudiando una ingeniería... ¡ni con
un mes te lo puedes sacar! (o si, pero esto es una hipérbole)

2)
El boli invisible: Todos conocemos el boli que se va la tinta.... ¿por
qué no usarlo a nuestro favor? El plan es este, hacemos el examen lo bien que podamos y lo entregamos. Nos tendremos que asegurar que el
profesor nos vé entregar el examen (También va bien que tengáis que
firmar una hoja de asistencia o un justificante para el trabajo en su
ausencia). Al corregir las notas, veremos que tenemos un 0 o un no
presentado. Es entonces cuando tendremos que reclamar, diciendo que
queremos ver nuestro examen. El profe no lo encontrará y vosotros
tendréis la prueba que lo hicisteis. Así pues, el profe os aprobará (si
el examen no es muy determinante, claro) o os hará otro examen.
3) Robar o cambiar el examen. Simplemente, entra en su despacho,
inspecciona el correo interno, lo que quieras... Lo bueno es que esto
se puede hacer antes y después del examen. Antes para saber las preguntas y prepararlas con tiempo y después por que habrás hecho otro examen (casi) perfecto.
4) Agravio comparativo: ¿Has hecho el punto 2 y estás en el segundo examen? ¿El del otro grupo era mucho más fácil? ¿Era tipo test y tu
permutación era más chunga? Tranquilo, te voy a decir dos palabras que
te salvaran la vida: "Agravio comparativo" contra el otro examen. Lo
bueno, es que si el profe no piensa que el otro examen era más chungo,
tienen que convocar una junta que decida sobre el tema. Esto se puede
alargar de uno a dos meses, con lo que, si ya tenías el aprobado
justillo, el profe te aprobará por no pasar por todo el follón.
5) Tener un as (y una baraja) en la manga: ¿Examen de probabilidad?
Casi seguro que saldrán una pregunta tipo "tenemos una baraja de
cartas". En ese momento, es cuando le has de decir al profe que quieres
sacar tu baraja para poder ver el problema. Si eres magos (o sabes
algunos trucos de desaparición), puedes vacilar al profe diciendo que
no tienes ninguna chuleta, que lo compruebe el mismo.

6) Modificar las notas: Este es muy difícil, en realidad, solo se puede
conseguir con mucha suerte, pero yo ¡lo he conseguido! Si estamos en
una asignatura en el que se evalúan las prácticas y el examen final
depende de si están aprobadas las prácticas, se puede aplicar. Eso si,
la revisión de prácticas tiene que ser después del examen (bueno, esto
en mi uni tampoco es tan difícil, casi obligatorio) y hacer el examen
de las prácticas suspendidas (por que has suspendido las prácticas). El
truco viene en la revisión de prácticas, el profe las tiene que haber
corregido mal y, al aplicar la corrección, os tiene que salir aprobado.
Entonces, el profe os aprobará (si estáis en el 4 y algo, o eliminando
las preguntas de más...) o os hará otro examen.
7) Tener un doble: Si eres hermano gemelo, genial. Sino, todo el mundo
tiene un doble en el mundo. Encuentra el tuyo y que el haga la mitad de
los exámenes (lo malo es que tu tendrás que hacer la mitad de sus
exámenes). Eso si, intenta encontrar un doble superdotado y bonachón.
8) Francotirador: Todos sabemos que hay uno en clase que es más listo
que el resto. Colócate en la última fila y esconde un rifle de franco
tirador. Cuando el listo entregue el examen, le apuntas y lo matas. Te
levantas, coges su examen, pones tu nombre, lo entregas y te largas.
Recuerda, tienes un rifle, así que ellos na van a tener huevos a
decirte nada. SI la clase está inclinada (cosa que en el nuevo edificio
ya no tenemos, siempre jodiendo al alumno) podrás apuntar mejor.
9) Contratar a unos matones: Si el profe no está y no ha dejado examen.
¿Quién hace el examen? Un profesor substituto o el profesor de
prácticas. En todo caso, parece que no serán tan duros como podría ser
el profesor original. Así pues, si tienes un profe hijo de puta, ¿que
más que reciba una paliza por esos momentos que te ha hecho pasar? hace
tiempo que en el 20 minutos

Y si todo esto ha fallado, ¿que hacer en una revisión de examen?
1) Hipnotizar al profe y obligarte a que te apruebe. Hay que recordar
que, las personas hipnotizadas, no pueden hacer cosas en contra de su
código moral. Si te encuentras con uno de estos no te aprobará, pero
hay un truquillo que puede funcionar:
- Hipnotiza al profe
- Obliga a que encienda el PC
- Que entre en la aplicación informática de gestión de expedientes.
- Que entre en tu expediente
- Que imite a una gallina (En este momento, tener una cámara de vídeo y una cuenta en Youtube va mejor)
- Mientras tanto, cambia las notas de tu expediente. No sabes que
poderes tendrá el profesor, así que si es el director de estudios (que
debería poder modificar todo) mejor.
- Repite los pasos a la inversa o haz que imite más animales.

2) Repetir el paso 8, amenazando con el rifle al profe
3) Llorar: Este paso es humillante, pero a veces efectivo. Algunas
palabras clave son "es que si no apruebo me echan a la calle", "pues a
XXX lo aprobaste con un 0'5 el año pasado",
"porfavorporfavorporfavorporfavor", "si en verdad, esta asignatura no
es importante para lo que me voy a dedicar", "tu eres un profesor enrollado", "el tipo test era muy ambiguo", ...
4) Anular preguntas: Esta puede ser difícil. Todos sabemos la gran
manía que tienen los profes de poner los exámenes lo más chungo que
puedan. A veces, se ha dado el caso que ni el profe sabía la respuesta
(y en otros muchos se pasaron horas y horas para sacarla cuando tu solo
tienes 2). Entonces lo que hay que hacer es convencer al profe que esa
pregunta no es del nivel del curso y que hay que anularla. Si el profe
no da su brazo a torcer, haz la queja por escrito y que pase a un
consejo de profesores.
Y esto es todo, sin con esto no habéis conseguido aprobar, probad vuestro ingenio, seguro que se ocurre alguna otra cosa para poder aprobar. ¡Recuerda evitar la primera opción siempre que se pueda!
Adieu!
PD: Si ya sabéis que vais a suspender, siempre podéis ir vestidos de
Zero del anime Vampire Knight.
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