Lunes, 01 de diciembre de 2008
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Una de las propuestas de Nintendo que se encuentran entre los términos de Casual y Hardcore, un limbo que pocos se atreven a tocar. Un puzzle experimental, unos controles relajantes, y un toque de lo más minimalista hacen de este juego de tan solo 47 bloques una rareza. Solo para los que les sobren 600 puntos Wii

Bueno

“How are you? This is Cubello. Let's Play a Game” Con estas palabras se nos presenta este juego de categoría minimalista. Cubello es una de esas apuestas que no entran dentro del género llamado casual de forma bestia, pero tampoco es demasiado “hardcore” como para llamar a las actuales generaciones que acaban de entrar. En definitiva, la serie Art Style se encuentra dentro de ese limbo que bien lo amas, o bien lo odias, pero dificilmente existirá un término intermédio.

Complétamente en inglés, es un juego de puzzles. Nuestro objetivo es desmantelar estructuras trdimientsionales formadas por cubos de distintos colores. Para ello, nuestra pistola dispone, como único cargamento, también una serie de cubos (Hasta 10) de la misma paleta... ¿Y que podemos hacer si son lo mismo? Exacto, precisamente nos tenemos que aprovechar de ello. Los cubos de Cubello son inestables en cuanto se unen cuatro del mismo tipo, teniendo a repelerse y a desaparecer, así que nuestra misión es esa: Ir combinando colores hasta que finalmente solo quede el núcleo.

Encajar grupos de a cuatro, además, no es fácil. Cubello sigue en parte las leyes de la física y posee gravedad propia que le hace girar sobre si mismo sin control alguno y fácilmente alterable. Eso quiere decir que si le disparamos Cubello girará en esa dirección de forma aleatoria hasta que recupere de nuevo la velocidad inicial. Si queremos darle a la otra cara, tendremos que esperar a que de la vuelta entera. Teniendo en cuenta que puede aproximarse rápidamente hacia nosotros, tendremos que pensar en estratégias o de lo contrario perderemos irremediablemente.

En ciertos momentos, conseguiremos los llamados “Block Time”. Cuando llevemos un buen rato rompiendo la estructura, al lado irá apareciendo una especie de Bingo, en diferentes cuadrados, cuyo número dependerá de lo bien que lo estemos haciendo. Si los cuatro cuadrados muestran la misma combinación, conseguiremos dos efectos distintos a elegir por la consola: O bien un número infinito de cartuchos, o bien el efecto “Invencibilidad” en el que, disparemos a donde disparemos, siempre provocaremos destrucciones.

Y esto es todo. Obviamente, el juego va aumentando de dificultad y las estructuras se vuelven cada vez más grandes y complejas, hasta un total de 70 niveles, haciendo del juego algo bastante complicado a la larga. Además, aunque no disponemos de un tiempo límite para todos ellos especifico, si es cierto que la misma figura nos indicará cuando nos estamos acercando peligrósamente al límite: Si se aproxima demasiado, y choca contra nosotros, perderemos todos los cubos, con el consecuente final del juego. Esta proximidad se acentua con cada nivel: A partir del 6 ya es casi imposible.

Gráficamente, Cubello se muestra en esa linea de “lo básico y nada más”. Cubos sin texturas, con paletas de colores básica y efectos Gouraud para darle un toque tridimensional. El fondo es estático, y solo cambiará cuando consigamos los “Block Time” para ponerse en modo epiléptico total. El resto del juego mantiene la misma estética de escala de grises y colores mate que pueden provocar somnolencia a más de uno. Sin embargo, pese a no usar ni de broma toda la poténcia de la videoconsola, sin duda a uno le duele esos dientes de sierra que aparecen constantemente y que se hacen cada vez más grandes a medida que la cámara se aproxima: Nunca está de más pasarle un filtro.

En cuanto a personalización, se ha quedado bastante corto: Nada más entrar tenemos tan solo tres opciones a elegir: Empezar el juego, un tutorial, y la opción de aumentar o disminuir la saturación de imagen. Punto. Y así es: No tenemos elección de idioma o ajustar la dificultad del mismo. Es una lástima, porque aunque pretenden ser tan solo juegos sencillos, hasta Brain Training da más posibilidades de personalizar el software, pero en el caso de Cubello tendremos que pasar en el aro. Y más de uno a la larga echará de menos la opción de desactivar al narrador: Nuestro interlocutor, cuya voz digitalizada ha pasado por un lector peor que los de Loquendo, es tan repetitiva y tan aburrida que acabaremos por odiarla.

En cuanto a sonido, cumple con el tipo de juego que es: Un sonido midi de tan solo 4 canales estereo, que varia a medida que vamos avanzando en nuestras partidas. Podemos agradecer que en este aspecto Cubello no se queda corto. Si bien no hay una enorme banda sonora detrás de él (Tampoco le hace falta, no es su filosofía), se agradece que de nivel a nivel la melodía cambie y que cada una tenga diferentes partes según nuestras acciones. Se hubiera agradecido, también, que el concepto de destrucción cambiara en cada nivel. Que sean 70 es una buena notícia, pero que prácticamente haya que hacer siempre lo mismo puede acabar agotando a más de uno a la larga, perdiendo completamente la gracia.

Otro de los aspectos que desgraciadamente hay que criticarle es sin duda el tutorial, penoso y con nula capacidad de explicarse bien. Al tratarse de un video, no nos deja experimentar, dejandonos a nuestro aire en el primer nivel. Eso significa que nos pondremos a jugar y lo primero que conseguiremos será un Game over. ¿Porqué? Nos preguntaremos. Y tendremos que repetir la fase tres veces más hasta entender por fin la mecánica del juego. Es un defecto que el mismísimo Trauma Center también arrastró, y que, teniendo en cuenta que el juego no dispone de manual alguno, un error fatal.

Un título minimalista con una idea simple típica de la generación de los 8 bit. Por 6€ no está nada mal (600 Puntos Wii a cambio) y ocupa bastante poco espacio, pero arrastra, a pesar de querer ser simple, errores básicos: Mecánica repetitiva, falta de anti-aliasing, y una voz digital desesperante. Si disponemos de semejante cantidad de dinero, quizá otros títulos en MegaDrive y Master System nos llamen más que este, por no decir la cantidad de títulos de Wiiware que merecen una oportunidad aun mayor. 

 

*Lo menús electrónicos no los considero Manuales.  Tener que acceder al canal tienda para poderlo leer es demasiado ya.

Cubello
Control Busca sencillez y lo consigue. Solo tenemos los botones A o B, punto.
Argumento (-)
Graficos Nada del otro mundo, colores planos y efectos básicos sencillos. Increíble que tenga dientes de sierra a estas alturas siendo algo tan simple; se hubiera exigido un poco más de cuidado en ese aspecto. Las sombras son dinámicas.
Sonido Composiciones midi que cumplen. La voz sobra, así de claro.
Opciones Nulas, tan solo para poder cambiar la iluminación del juego, una lástima. Más de uno deseará cambiar otras opciones.
Nota 6 de Nota.

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Comentarios
Por Rafa
Lunes, 01 de diciembre de 2008 | 16:11
Cuanta raz?n tienes con la voz, joer que cansina. ?Cagont?!
 


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