Aunque me quedan dos o tres capitulos del Universo Pratchett me los salto temporalmente para comentar algunas cosas vividas el sábado, de camino a Zaragoza.
Decidí ir a dicha ciudad para ver a mi amor, que queria asistir a unas jornadas alli, asi que pensé en tomar un autobus y plantarme en la ciudad que ha acogido la Expo.
Bien, dicho y hecho, el sábado, comí en un coreano con los de la partida de Rol, Plebe me acompaña a la estación y me monto en el bus, hasta ahi todo razonable.
El tema empieza cuando me adormilo y a los 30 mins mas o menos de empezado el viaje, me despierta una voz vociferante de una niñata, que insiste en explicar tefónicamente toda su vida y milagros en un tono de voz que desafia las leyes de resistencia de un timpano humano.
La charlita inconsiderada se prolonga durante 40 mins, tiempo en el cual me desespero y empiezo a decir yo tambien en voz alta que a mi que demonios me importa que a su dichosa amiga le haya bajado la maldita regla en un vuelo a Argentina, o que su sobrino, primo, o quien sea que cumplia añitos no quiera ponerse el telefono, o que necesite un movil nuevo porque el suyo ya es feo (por Dios que no le den mas móviles).
Finalmente o se da por aludida, o sus amigas se hartan de ella y se calla.
Pasa media hora en paz y silencio celestial y empieza a sonar la melodia polifonica "Ella " De kate Ryan, (que para quien la conozcais ya sabeis que es musica discotequera), suena cinco segundos y la niñata en cuestion lo para.
Al minuto se repite tan angustioso proceder, y al otro y al otro y al otro...y al otro...y al otro...
¡¡¡Me entraron ganas de meterle el movil alli donde no brilla el sol!!!
No entiendo como nadie mas decia nada, aunque en verdad eramos cuatro gatos.
Finaliza el viaje, me arrojo a los brazos de mi amor y me olvido del tema, pero a la vuelta lo mismo. Esta vez de un Señor que repetia insistentemente que su mujer iba a dejarle y lloriqueaba, (Plebe siento mucho haberte hecho eso alguna vez cuando he roto con alguien XD), porque yo acabe hasta los ovarios de aquel distinguido caballero innecesariamente movilizado.
Bueno, con un cabreo que pa que nos bajamos en un area resort y con mi tarjeta pago dos batidos de vainilla para amenizar tan angustioso viaje. Al beberme uno de golpe descubro que la leche estaba cortada, el otro idem, solo que el otro obviamente no me lo bebi, pero no me quedaba tiempo para reclamar y estaba algo preocupada por el tema de haberme engullido uno entero en mal estado.
Con un mosqueo acojonante ya,(aparte de que venia de bajón porque echaba mucho de menos a mi peque y los que me conoceis sabeis que eso me provoca mal humor...) me vuelvo a subir al autobus, para aguantar que un viejuno no deje de dar golpes en mi asiento,removiéndose para acomodar su cuerpecico, importándole una mierda que haya alguien delante, mientras que el supongo recién separado señor (y también supongo que con amigos fugados) contaba sus penas a todo grito y la leche cortada me asqueaba en su recuerdo.
Para rematar, el conductor decide poner la radio a toda hostia, un programa de salud, que hablaba de ezcemas, picores, diarreas, y no se que otras delicias. No se si fue mejor eso, o uno que puso despues de parejas que sen ponian los cuernos, ante lo cual el Señor separable enmudeció.
A veces sospecho que fue para no oir al penitente con problemas matrimoniales.
Guille, la proxima vez recuerdame que me haga con orejeras...o mejor..que ninguno de los dos se vaya
Hale, a cascarla.