
Hace unos minutos que estaba yo tan pizpireta en mi recepción revisando documentos, cuando ha aparecido el abogado con el que comparte oficina mi jefe. Es un hombre muy simpática y muy campechano, al que es imposible que uno le caiga mal. Pues bien, me ha dejado flipando. Ha venido unos minutos a revisar el correo que tenía y cuando se iba, me ha tendido unos billetes. Levanto la cabeza para escuchar atentamente qué necesita que le vaya a comprar, cuando me dice "Para que vayas a cenar con una amiga". Cómo no, mi cerebro ha dicho "tí, eso no lo ha dicho ni de coña", así que lo único que articulo es un "¿eh?". Pero había oído bien, me ha dado nada más y nada menos que 120 euros porque le he guardado el correo y atiendo muy bien.
Se ha ido rápidamente, seguramente para evitar que se lo devolviera, pero me temo que aún estaba asimilando la propina, como para poder hacer nada, solo decir "Ah... Gracias." xDDD
Jo, si es que es un tío supermajo.
¡¡Bezoteeeeez!!
Plebe.