Lunes, 28 de julio de 2008
Hoy hablaré de aquellos personajes entrañables que nos acompañaron que nos acompañaron siempre, mientras desayunábamos, antes de ir al colegio o mientras merendábamos después de terminar los deberes (o antes de hacerlos) Eran muchos y muy variados pero todos ellos escondían secretos. Secretos que un niño no es capaz de ver pero que si se analizan un vez crecidos, se puede ver que ninguno de ellos era feliz.
Primero hablaremos de aquella adorable niña de mejillas sonrosadas, me refiero a Heidi. Todos pensábamos que Heidi era una niña feliz que vivía en plena naturaleza y que no le faltaba nada, pero la pobre estaba amargada.

Amargada por la muerte de sus padres, el abandono de su tía, con una profesora más mala y cruel que la mismísima Cruela de Vil (Pensad que solo el nombre, Rottemmeier, asusta), apartada del mundo "civilizado" y viviendo entre cabras. Y podéis pensar que esto la hacia feliz (saltar por las montañas y tal), pero no era así. Pensad que solo tenia dos amigos: un pastor ignorante (ya que desde pequeño Pedro havia tenido que cuidar cabras y no había estudiado) y que necesitaba una buena ortodoncia (si no tenia dientes el pobre) y un chica invalida. La pobre Heidi cuando quería brincar por las montañas, se encontraba sola. Pedro cuidando cabras no tenia tiempo de pasear por el campo y Clara no se podía mover de la silla de ruedas. La única opción que tenia era ir con su abuelo, un viejo verde que no podía andar mucho y que, además la maltrataba. Por tanto tuvo que recurrir a hacerse amiga de las ovejas (Blanca y Copito de nieve se llamaban) pero claro, pensad que la serie duró mucho tiempo y por tanto, las ovejas murieron de viejas.
Y todos los niños querían vivir como Heidi. Si hubiésemos sabido que cuando cantaba eso de ”Loroloroloriluuuu” era para evadirse de la realidad, nos hubiésemos entristecido mucho.
Pero después de Heidi, venia Marco. Marco era un niño normal, con una vida normal hasta que al final, tuvo que recorrer el mundo entero. Y no por que hubiera hecho ninguna apuesta para hacerlo antes de 80 días (este era "Willy Fog"), sino porqué la madre le abandonó y él la persiguió. Todo parece muy bonito pero en realidad, Marco la perseguía, no para reencontrarse con una madre que no le quería, sino para reclamarle una pensión alimenticia.

Pero hasta que no la encontró, de que vivía? Ya os lo diré yo, de explotar al pobre “Mono Amedio”. Sino porque pensáis que lo tenía. Para que la gente le diera monedas gracias a las monerías del animal. Pero al final, por suerte para el mono, Marco se dio cuenta de que era el único amigo que tenia y empezó a cantar eso de “Mi mono Amedio y yo...”

De hecho, Marco logró encontrar a su madre pero me hubiese gustado ver y oír lo que se decían el uno al otro, en la intimidad.

Bien, y hablando de animales explotados en nuestras series infantiles, no podemos olvidar a “Dartacan y los tres mosqueperros.” Les recordáis? Todos los perros de aquel pueblo servían para defender al rey y para colmo no podía tocar a Mylady (una gatita) ni al cardenal Richelie. Total que los animales se deprimieron y ara solo saben llorar por las esquinas, ya que nadie se acuerda de ellos.

Y otro personaje frustrado era “Blancanieves.” Pensémoslo Bien. Una niña huérfana, con una madrastra que la odia. Y que hizo para refugiarse? Se fue a la casa de siete mineros. Claro, eso la volvió una obsesa sexual para olvidar su traumatizada infancia. Era la típica Mujer Florero. Y esta imagen la captaban todas las niñas del momento que aspiraban a casarse con un príncipe pero no sabían los sacrificios que deberían hacer antes (ni tampoco que su sueño era poco menos que imposible). También pasaba algo parecido con “Cenicienta,” o quizás pensáis que “Blancanieves” era la única “mártir” de la historia de los cuentos?

Y lo peor es que hemos crecido envueltos de esto y lo considerábamos normal

Por último hablare de “Mazzinger Z”. Un robot si, pero pensad en el mensaje subliminal que enviaba su novia “Afrodita.” Eso de “Tetas Fuera” lo repetían todos los niños. Siendo así, es normal que todos sean unos obsesos. Pero lo peor y lo que nadie piensa es en el pobre “Mazzinger Z.” Él, muchos “Puños fuera” pero a la hora de la verdad, después de ver los pechos de “Afrodita” volar por los cielos, no podía hacer nada más que excitarse solo, ya que era un robot y no tenia pene (Mejor pensar que no lo tenía, porque si ella expulsaba sus pechos, el podría expulsar otras cosas... ya me entendéis). Pero claro, pensad que al final de la serie, “Afrodita” en lugar de decir eso de “Tetas Fuera” ya decía eso de “Tetas caídas” (Claro, si además de que las dejaba libres, eran susceptibles a que cualquiera que pasara cerca, las tocara). Aunque tenía otra opción, también podía gritar eso de “Tetas sobadas”, Quien lo sabe.

Bien, pues aquí finaliza mi reflexión sobre aquello que ha marcado nuestra infancia y nos ha hecho ser tal como somos. Otro día continuaré con más personajes que nos hacían sentir felices de pensar que no éramos tan desgraciados como ellos.

P.S. La cantidad de imagenes es para "suavizar" la cantidad de texto, ya que hay mucho



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Comentarios
Lunes, 28 de julio de 2008 | 18:09
De todas esas series... yo crec? viendo Mazinger Z. No recuerdo el ?rden, pero tambien vi las aventuras de Sonic el Erizo (si...), y Doraemon... esta ultima dur? mucho mucho tiempo (la catalana NO SE RENOVABA). Y los mediod?as eran ya del unico hombre que puede aguantar m?s sopapos que episodios, si, Dragon Ball (con sus series, repeticiones y rerepeticiones hasta la saciedad).
Luego, m?s adelante y de noche, era Star Trek, la nueva generaci?n. De ah? habr? sacado mi frikismo y la empat?a con los circuitos (me encantaba Data) xD.

Yo creo que las series que vemos de peque?os llegan a definirnos mucho, y aunqe reflexion?ndolo de mayor, encuentras cosas como las que dices (lo de la pensi?n aliment?cia y trabajos animales forzados) siempre recuerdas c?mo la ve?as de peque?o xD.
 


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