viernes, 25 de julio de 2008
En primer lugar me gustaría decir que soy de esas personas que ya no cree en el amor. Respeto a quien crea en él, pero a mi me demostró su “inexistencia” a una edad muy temprana.
Para mí solo es una enajenación mental transitoria que te impide pensar con naturalidad, actuar con normalidad,...

En segundo lugar, y como conclusión lógica de lo anterior, tampoco creo en la fidelidad o en su antagonista, la infidelidad.

Toda esta introducción es para decir que, desde mi primer/último desengaño amoroso, jamás he tenido problemas de este tipo. Siempre que volvía a enamorarme, hacía un “reset” mental y lograba bloquear los sentimientos que intentaban aflorar.

Pero de repente, esta locura ha vuelto a mi vida... No, no os alegréis por mí. Esto supone un vuelco de 180º en mis esquemas. He intentado el tema del Reset (pues creo que el amor solo puede desembocar en dolor) pero no ha funcionado

El día que no puedo hablar con ella, ni verla me siento mal conmigo mismo.

Mas, que puedo hacer? Confesar mi locura? Demasiado miedo al rechazo, al dolor que ello pueda provocar y a las consecuencias en la relación que mantengo con esa persona.

Intentar olvidarlo todo? Ya lo hago y no resulta efectivo.

No se que es lo que debo ni puedo hacer, y no se como hacerlo, así que si tenéis algún consejo a darme, los escucharé.

Bien, dicho esto, buenas noches y buena suerte

P.S. Esto último ha quedado muy Zapatero en el debate con Rajoy XD
Comentarios
viernes, 25 de julio de 2008 | 1:09
Curioso, mi historia es algo más bién a la inversa... yo no creía en el amor (o mas bien, no me creía capaz de enamorarme) mas que nada porque nunca lo había sentido... hasta que, sin darme cuenta, me sucedió... supongo que todo depende de la persona con la que te pase. Yo estoy ahora mismo en el paraíso de los tontos, cumpliendo 9 meses y medio ya... Wiiii
viernes, 25 de julio de 2008 | 1:11
Me alegro por ti, y por todo el que lo consiga Lizarman11.
Por Master
viernes, 25 de julio de 2008 | 1:16
Mal harás si no lo confiesas.

Al principio piensas "Bah, no le digo nada, lo paso mal, y ale, frutas frescas" pero llega un punto que es tan insoportable que, directamente, acabas aborreciéndolo todo y eres incapaz de aguantarlo. Lo sé por experiencia.

Da miedo, mucho miedo al rechazo, pero si no se lo dices, no vas a saber nunca si eso puede ser real o no. Piensa que, de no hacerlo, no solo seguirás sufriendo, si no que encima, te vas a quedar con la maldita duda, por no decir que como alguien se te adelante, te estarás maldiciendo el resto de tu vida.

Si piensas en todo eso, de repente te das cuenta que es mejor arriesgar y sufrir el impacto (Si es que hay que sufrirlo. ¡Muchas veces la respuesta viene de forma positiva!) que quedarte callado para siempre. Eso sí... Hazlo en un momento en que estéis solos, o pasarás el bochorno de tus amigos poniéndote a parir.
viernes, 25 de julio de 2008 | 1:20
Es más difícil que eso. No es el dolor del NO pelado y mondado, es el... "Que queda después" Amistad? No lo creo. Queda roto Y tampoco quiero que sea así. Ya me pasó una vez y no quiero repetirlo.

No se, de veras, que no se que hacer. Tengo que meditarlo mucho
viernes, 25 de julio de 2008 | 1:32
Puedes llamarme Lizarman, o Lizar a secas, el 11 está porque Lizarman solo ya estaba pillada. (Si no recuerdo mal, la creé yo y perdí la password)
Igualmente... el tema del "que hay después" es quisquilloso... eso ya depende de la persona. Hay quienes pueden mirarlo con frialdad y seguir adelante, otro en cambio les duele demasiado o les da demasiado corte como para mirarse a la cara...
Igualmente, es algo muy bonito. Enamorado
viernes, 25 de julio de 2008 | 1:36
Eso de "lo que queda después" nunca lo vas a saber. además, porqué tiene que acabar? Creo que voy a decir lo típico. Si realmente la quieres, lánzate como tú creas. Si dice que NO y encima rompe la amistad (creo que es eso a lo que te refieres al comentario de Master) es que realmente no era una amistad, y no ha sabido siquiera comprenderte.
Tambien, por muchos comentarios que te digamos, vas a tener que meditarlo igual o más, y finalmente el paso serás tú quien lo des, no nosotros (asi que no escuches nada de"deberías haberlo hecho" y tal, y no elijas por que alguien te lo haya dicho).
Siento no poder ser de más ayuda en este tema.
Por Sharra
viernes, 25 de julio de 2008 | 1:51
Yo estoy de acuerdo en que hay que decir lo que se siente..pero no a ciegas ni dejando de sopesar la situaciones.Hay que buscar el momento perfecto ..o el que uno crea que lo es...
Por Byjana
viernes, 25 de julio de 2008 | 8:46
Guy, si la persona de la que estás enamorado es buena, después de tu declaración seguirá habiendo amistad, te lo digo por experiencia propia. Y las cosas después no tienen por qué cambiar de cómo eran antes. Pero dar el paso o no, eso ya es decisión tuya, tómate tu tiempo y reflexiona. Pero repito, si la persona es buena, tranquilo, aunque haya rechazo, no querrá perder tu amistad. Wiiii
viernes, 25 de julio de 2008 | 12:36
En eso estoy de acuerdo, si es amiga de verdad no tiene porque romperse la amistad. Pero no me refiero exactamente a eso. No es la reacción de ella la única que temo (que también). No se si será posible que yo siga en la misma situación frente a esta persona. El problema es que no se si yo podré seguir adelante y volver a hablar con ella como si nada hubiera pasado, creo que sería muy doloroso para mí.

Bueno, gracias por vuestros comentarios. Me sirven de ayuda para meditarlo, pero sigo estando en penumbras a ese respecto, no se que decisión tomaré, si es que tomo alguna.
 


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