Domingo, 29 de Julio de 2008.
Una adorable jovencita está estirada en el sofá de su casa, disfrutando de la agradable y fresca brisa del aire acondicionado. Se rasca la barriga con parsimonia, mientras piensa en lo bien que iría tener una horchata en aquel momento entre sus manos...
De repente una extraña luz empezó a aparecer en medio de su salón.
- ¡Leches! ¡Un desgarro espacio-temporal!- exclamó la chica sin levantarse.- Debería ir a por mi cámara... Uf... Pero es que en mi habitación hace calor... Y no se si tiene pilas...
Del desgarro espacio-temporal surgió ella misma, pero con más años, y vestida con un modelito del futuro.
- Hola, soy tu yo del futuro.- le dijo la chica del futuro.-

Y vengo a decirte qué debes hacer para que tu ropa quede más limpia.
- ¡¿QUÉ?!
- Bueno a eso, y a hacerte una advertencia.- pausa dramática- Hoy se te ocurrirá un chiste tan malo y tan friki que no deberás de publicar nunca en tu blog...
- No me digas... No comentará ni dios...- comenta afligida la chica del presente.
- ¿Qué? No, no, si comentarán a tutiplén. ¡Pero sus airosos comentarios provocarán una revuelta que se extenderá por toda la red y después al mundo real! ¡¡Provocando el apocalipsis!!
La chica del presente mira a la del futuro en silencio.
- Emm... Vale... Pero por curiosidad... ¿De cuántos comentarios estamos hablando?
La chica del futuro mira en silencio a la del presente.
- No me vas a hacer caso, ¿verdad?- pregunta la chica del futuro.
- Jo, ¡pero si he dicho que vale!
- Ya, pero yo también dije eso cuando me visitó hace años mi Yo del futuro y acabé publicándolo en el blog...
- Oh... Vaya, si que es un problema, si...
- Tendré que matarte...
- ¿Eso no crearía una paradoja espacio-temporal que acabaría con tu propia destrucción?
- ¡Maldita Yo del pasado que leía demasiado a Asimov! Mira, yo... Creo que me vuelvo a mi futuro apocalíptico... Y eso...- concluye la Yo del futuro mientras abre otro portal a su tiempo.
- Saludos a Master, a Lizar a Lupus, a Guybrush, a Sharra y a ese que le gusta tanto Linux...
- ¿Adriana?
- Si, creo que es ese...
Y la chica del futuro desapareció en un resplandor dorado.
- ¡Ay mierda! ¡Se le ha olvidado explicarme lo de lavar la ropa!