Mañana Martes tengo que hacer la
presentación del crédito de síntesis (alias trabajo final).
El día 30 me dan las notas y,
seguramente (mas les vale ¬¬) el diploma.
Sí, en menos de un mes espero ser un
Técnico en Explotación y Gestión de Sistemas Informáticos.
Aka “Pringado Howto”.
Pero eso no es motivo para encontrarme
con la situación de ayer.
Domingo, 11 de la mañana, salgo a
comprar pan y unas lionesas de nata que venden con un bote de
chocolate deshecho de regalo cuando, delante de mi puerta, encuentro
un ordenador.
Una torre de ordenador, Pentium III,
blanca con botones lilas.
... Sí. Así por las buenas. Como si
fuera un huérfano delante de mi puerta.
Y lo mejor: Cerca había un papel, algo
pisoteado con un numero de teléfono y un nombre.
Os juro que mi primer pensamiento fue
“¿alguien quiere que se lo arregle?”.
Cierro sesión.
Lizar