
Como estoy de recepcionista en una oficina de una cadena de peluquerías, muchas veces hay que realizar llamadas sobre pedidos a los proveedores a los que acabas conociendo y te acaban reconociendo. Cómo es Navidad, pues todas ya empiezan a mandar las típicas postales deseándote feliz año y esas cosillas… ¿Todas? ¡No! ¡Hay un pequeño proveedor que piensa que eso no es suficiente!
Esta mañana, ha llegado un mensajero con un paquete a nombre del gerente de la empresa (amos, mi padre, laralaaa…) y otro paquetazo dos veces mayor que el suyo (la tengo más grande que mi paaadre xDDD), a nombre mío. Empecé a abrir el mío, pensando que sería un catálogo de productos del nuevo año (de esos que llevan muestras de pelos), dada su forma rectangular, y cuando quité el envoltorio vi una caja negra con las palabras “Bodegas Castillo de Sajazarra, Rioja Alta- España”. Volví a mirar el nombre de a quién iba dirigido para asegurarme de que era yo xDDD Y si, era correcto, abrí la caja, y me habían regalado 3 botellas bien majas de vino.
A mi los vinitos no me van (no me gusta el vino ni el cava, rarita que soy…), así que no sabía qué hacer con ellas… El primer pensamiento fue “Dáselas a tus padres mujer”, el segundo fue “¡¡Pero si a mi padre también le han dao una caja!!”, así que me quedé con el tercer pensamiento “Mmm… Tres botellitas bien majas... También tengo tres compañeras de oficina bien majas…”.
Como ya habréis adivinado, al final les he acabado dando a cada una cada botella del vino. La verdad es que ha sido una suerte que fuera vino, llega a ser otra cosa que me gustara y me hubiera sentido mal de quedármela, solo llevo trabajando un par de meses, no es plan de quedarme ese pedazo de regalo… Mejor para ellas, por lo majísisisiiimas que son oye.
Por cada botella entregada me hacían la misma pregunta “¿Y tu padre?”, a lo que había que responder “Tiene una caja misteriosa para él solo.” (aunque vuelvo a repetir que más pequeña que la mía, ¡jojojojo!). Por cierto, a él le venía en la caja solo un vinito, jojo…
Y por supuesto que llamé al proveedor (donde siempre atiende una chica muy simpaticota), para darles las gracias. A ver si pal que viene caen turroncillos o morcillitas... mmm...
¡¡Bezoteeeez!!
Plebe.