
Estaba hablando de Rol con Duendecilla, una de mis supermaravillosas coleguillas de trabajo, cuando otra de mis supermaravillosas compis (qué demonios, todas lo son XD), Mery, nos miró con cara de incredulidad. Mery está casada y tiene dos hijos, por lo que después de escucharnos hablar de esto, nos preguntó: "¿De verdad jugais a eso?". Duende y yo hicimos la típica bromia de roleros reservada para este tipo de ocasiones:
Plebe: Si, pero yo aún no he matado a nadie, solo los abro en canal.
Duendecilla: Bueno, yo a unos poquitos...
Después de esto, aprovechando que entraban pocas llamadas y sobretodo que nuestra Mery no es ninguna cerrada de mente, le explicamos que la información que había en todo el país sobre esto, estaba del todo pervertida. El rol es sencillamante un teatrillo, donde los actores (personajes con ficha) no saben qué podrá ocurrir a continuación, esto solo lo sabe el director de la función (el master), que les narrará las situaciones y el azar (tiradas de dados) decidirá si son capaces de superar las adversidades y lograr el adjetivo.
Cómo no, le pusimos un ejemplo, dado que nos escuchaba con atención:
Plebe: Es como si yo interpreto a una chica que por las tardes es una teleoperadora corriente, pero por las mañanas es una superheroína.
Duendecilla: Y yo soy su archienemiga.
Plebe: Y tú Mery podrías ser el master, que es quien decide si cuando voy a llegar a la base secreta de Duende, me encuentro con una zanja enorme llena de agua.
Duendecilla: Y entonces Plebe
tira los dados, y según lo que le salga, con su super salto llega al otro lado, o se tropieza y cae el agua.
Mery: ¿¿¿En serio??? (Con cara de: ¿Qué me estás contando?)
Plebe: Si hasta hay de Star Wars, de El Señor de los Anillos, Vampiros... Pero ya ves, gracias a la tele y a ciertas asociaciones de padres son elementos satánicos... Así que, ¿qué imagen vamos a tener?
Mery: Niña, ¡es que somo un país de incultos!
Si es que mi Mery, es una experta en grandes verdades.
Y la razón por la que os cuento esta anécdota, es porque dió paso a una idea...
Dado que la televisión es una de las mayores culpables de la mala fama del Rol (con noticias que relacionan churros con merinas), debería ser suya la responsabilidad de solucionarlo. Para ello, deberían de llevar a todos los hogares el verdadero rol, creando un nuevo programa semanal, llamado en un alarde de originalidad sin límites “El Gran Juego del Rol”.
En él, cada semana, valerosos y experimentados roleros, tendrán que enfrentarse al gran Master, para conseguir la victoria (hablamos del éxito, no de la Beckham). El grupo de 5 aventureros tendrá que trabajar juntos para conseguir el objetivo, y de su perspicacia dependerá, si son capaces de ganar todos juntos o unos pocos...
Cada semana, el escenario y la ambientación cambiarán, desde las élficas historias del Sr de los anillos, hasta el futurista Star Wars, pasando por los Teletubbies y un gran etc...
Los jugadores irán disfrazados según la historia, así como la ambientación y el escenario serán rigurosamente preparados sin escatimar detalles, para mejorar visualmente el juego. Las tiradas de dados se realizarán mediante un sistema informático no amañado y las fichas estarán al acceso de cualquier persona a través de la página web del programa.
El grupo de aventureros trabajará unido, pero como en toda aventura pueden haber toda clase de bajas. Si un personaje muere, quedará descalificado del concurso y no se llevará el premio final. El premio final será una cantidad de dinero equivalente a la experiencia adquirida en el juego multiplicada por 100 (que se verá bastante reducida gracias a que hacienda somos todos), por lo que ya sabes,¡¡¡¡mata, mata, mataaaaa!!!!
En la actualidad, los telespectadores también cuentan, por lo que también podrán participar activamente en el concurso de dos maneras diferentes. La primera sería enviando historias sobre las que hacer próximos concursos, que en caso de ser seleccionadas, tendrían de premio, la suma de todas las experiencias conseguidas por los concursantes ese día.
Y la segunda manera, sería siendo las musas de los jugadores. Mediante los SMS, los telespectadores podrían enviar ideas a sus personajes favoritos sobre qué podrían hacer, iluminándolos y brindándoles su ayuda.
Próximamente en sus pantallas (o eso querríamos).
¡¡Bezoteeez!!
Plebe.