Números anteriores:
Master Hatedgames: Dual Shock 3
Master Hatedgames 2: Kingdom Hearts Looping
Master Hatedgames 3: Spyro and the Fly
El archivo donde tenía apuntados todos los temas a tratar hasta ahora de Master Hatedgames se fue a la mierda junto con el formateo de Celéstia, así que esta vez trataré de un tema dedicado a Lizar y a su fanatismo (Con el buen sentido de la palabra) sobre la saga Sonic y otros juegos de Sega, pero sobretodo, un poco, a la situación actual que tanto degenera. Y usaré al erizo azul como ejemplo, pero lo podeis extender a SEGA en general, pobreta.
Conocereis a Sonic: 16 años en candelera, y máximo rival de Mario, marca indudable de las peleas entre lo que era mejor: Si una mega drive, o una Supernintendo (Aunque ahora uno va a la Wikipédia, hace números, y prácticamente casi estaban a la par). Tras los tres primeros juegos, Sonic Team se dedica a hacer una serie de experimentos hasta la llegada de Sonic Adventure y Sonic Adventure 2 en Dreamcast, considerados junto a Sonic & Knucles de los mejores que existen.
Imaginaremos a una persona que no sea Yuji Naka: Le llamaremos Cmos, y el próximo que me deje un comentario acerca de lo que es se lo borro. Sea de quien sea. No estamos para desvariar. Cmos ha estado trabajando toda la vida en Sega, y sabe que sus productos son buenos porque, por una parte, se los ha trabajado a pesar de que el tiempo se le comía, y por otra parte, porque la gente los considera buenos, así que sigue trabajando.
Criticar a Sega y a sus productos se ha convertido hoy en día en un deporte nacional. Esta compañía, tras el fracaso de Dreamcast, decidió dedicarse a ser Third Party (Y bien que hizo la muy jodia) y es obvio que a diferencia que antes, Cmos y sus amigos tengan más tiempo y ente, saquen juegos más deprisa con tal de salvarse de la bancarrota, pero eso no lo entiende la gente. La gente está resentida con una empresa que tiró la toalla, y son incapaces de reconocer que ahora se encuentra en una posición mucho mejor que antes.
Cmos empieza a sufrir esas consecuencias. Ve en Sonic Heroes lo que pedía la gente: Una vuelta a los origenes, y nadie lo quiere. Ve en Shadow the Hedgehog un juego dedicado a un protagonista que quiere la gente, y lo ve rechazado. Y entonces descubre que ocurre: Es el logo. Ese logotipo azul, que antes lo llevaba cualquier caja y era sinónimo de calidad, ha pasado a tener el mismo valor que el de Windows Vista: Mierda. Solo recuerda a una mierda a prácticamente el 90% de los jugadores.
Cmos se siente mal, y sabe cuales son las consecuencias de esta causa: La gente es demasiado estúpida. Junto con el logo de la compañía del erizo azul ahora hay un cartel impuesto por IGN que pone "Busca todas las pegas de este juego y amplíalas hasta decir basta" para hundirlo. Respira hondo, y cruza los dedos. Su próximo intento es Sonic the Hedgehog, y sabe que debe hacerlo bien, pero apenas tiene tiempo. Mira atrás, y ve que gráficamente Sonic Adventure 2 no valía gráficamente mucho, pero su argumento es una pasada, así que decide exprimir por ahí.
El juego sale a la calle, con una serie de Bugs que sin duda, junto con la definición que ha impuesto IGN sobre el lobo de SEGA serán sin duda el mártir de Cmos. Da igual lo currado que esté Sonic the Hedgehog 360 y que sorprenda el argumento a pesar de ser de salir 5 meses después de la Xbox 360 y con unos KDS que llegaron bastante tarde, la gente ya no busca el argumento: Mirarán los gráficos, y criticarán estupideces como esta:
->Que las sombras se regeneran mientras andas.
->Que hay un pooping excesivo.
->Que a veces te caes.
->Que el control es demasiado dificil.
->Que el argumento es estúpido solo porque Sonic se haya enamorado de una princesa (Y no os lo perdais porque eso EXPLICITAMENTE NO SALE, solo lo deja deducir al gusto del jugador. )
->Que la música no vale un truño (Y decirles que parte lo ha compuesto el de Dreams Come True téndría el mismo valor que cojer su cara y restregarla por una pared de cemento hasta que se le raje la piel)
El juego decaerá, los jugadores lo criticarán sin haberlo probado ni siquiera porque ahí ya estaba la decepción incluso seis meses ANTES de que saliera el juego. Cmos se encuentra desesperado: Reconoce que apenas tuvo tiempo, pero no entiende como es posible que un juego que tiene una estructura similar a un Sonic Adventure 2 pueda no gustar tanto. Sabe que no llega a su nivel, pero tampoco es para hundirlo. De la desesperación pasa al cabreo, y Cmos decide dar a los jugadores lo que piden con Sonic & the Secret Rings. El resultado no es de su gusto, y lo reconoce explícitamente, pero desgraciadamente para IGN no puede hacer nada para criticarlo porque han seguido precisamente sus mismas pautas. Y los jugadores, tampoco.
Cmos mira hacia adelante, y se da cuenta de como ha decaido la sociedad de hoy en día en el mundo de los videojuegos. Para cuando salió las imágenes de Nights, ¿Que hicieron los de revogamers? Criticarlos con estupideces como "No son ciertas porque no tienen los dientes de sierra típicos de wii" (No sea que el único que los tenga sea Mario Galaxy) "No tiene la misma calidad que Mario Galaxy" (No me jodas) "El control va a ser una mierda" (¿Y vosotros que sabeis?) y la mejor "Este juego no fue una obra maestra en su momento" (A este le deberían de suspender de por vida.)
Los juegos de sus compañeros también son duramente criticados, y Cmos va cada día en el descanso a pegarse unos cuantos golpes a la cabeza con tal de no tirar la toalla y abandonar un mundo que antes simplemente se preocupaba por jugar y ahora, porque abandonaron el mundo del hardware y por 2 errores tontos (La pela es la pela, ninguna compañía vive por amor al arte y SEGA estaba en la puta ruina) son martirizados en una especie de castigo interminable. Llora solo de recordar a la gente que dice que Sonic the Hedgehog 360 es injugable por 2 errores gráficos (No os perdais como os dije el de las sombras, hay gente que sufrirá un trauma por esa estupidez) cuando Sonic 3 tenía más fallos que una escopeta de féria.
Pero se niega a rendirse, y decide finalmente experimentar más con Sonic, ignorando a la población. Si los niños, ahora crecidos, se han vuelto arrogantes y estúpidos y solo buscan la máxima perfección en juegos como Bioshock, Cmos conserva la esperanza de que habrá un cierto grupo de fans que, por una parte, no perdonará sus errores, pero por otra parte, siempre tendrán la esperanza de que lo que saldrá será bueno y que a pesar de cuatro detalles, en algunos se podrá alabar su calidad. Y ese grupo en España existe aquí.
Pero también tiene la esperanza de que haya también una serie de gentes que invitarán a otra a conocer a otros personajes desde esta generación y que luego les harán tirar hacia atrás. Si lo consiguen a la primera, será básicamente porque esas personas ignorantes de la existéncia de SEGA y encandiladas solo con Sony quieren dar una oportunidad con la única intención de divertirse. Y probablemente lo conseguirán (Servidor Number One presente). Y aunque se conviertan en esa pequeña parte de los jugadores que solo quieren matar el rato con cualquier chorrada en vez de convertirse en fanáticos, increíblemente, se sentirán mejor consigo mismos.
Y probablemente de esos dos grupos de gente, Cmos hará sus juegos dedicados, inconscientemente, a ellos.
Gracias, Cmos.