viernes, 31 de agosto de 2007

Como ya sabéis, junto con la Wii, Lizar me prestó varios juegos, entre ellos el tan nombrado The Legend of Zelda: Twilight Princess. Lo cierto es que ya lo había probado en su momento y me había dejado con un mal sabor de boca que actualmente, aunque no ha empeorado, tampoco es que haya mejorado en demasía.

Durante la producción de este juego, el nivel de hype fue aumentando: Desde el E305 hasta anunciar la versión para Wii, varios fueron las imágenes y vídeos que salían. Al principio, iba a ser un solo juego capaz de adaptarse según la videoconsola. Pelear con el mando era dándole al botón A, y finalmente se optó por mover el Wiimote; como podeis ver, hubo muuchas opciones, y las tomadas finalmente no es que le hayan sentado bien.

Tal y como se dijo en Revogamers, estoy de acuerdo en que este juego se situa años atrás de la entrega de Super Nintendo por varias razones: Por el tema de los dos mundos, por la transformación que obtienes en cada mundo, y por el tema de espejos y demás. Situar los Zelda en el tiempo es jodido.
A lo que vamos: Tras muchas vueltas, al final a Nintendo se le comió el tiempo. Se optó por coger el juego de GameCube y pasarlo íntegramente a Wii, retocando solamente los controles. Se presentó junto a Wii como juego de lanzamiento, y marcando así una entrega que cerraba una generación e iniciaba otra.

The Legend of Zelda Twilight Princess nos explica la historia de Link, un joven muchacho que vive en harmonia en su pueblo y junto a los niños que le rodean. Un buen día, aparece una série de monstruos que se los llevan a todos, y encierran a Link en un castillo y lo transforman en lobo. Allí, conoce a Midna, un ser que a algunos les encanta (Como a mí) y otros la detestan (Como Lizar)

Como podeis ver, la historia parte de una forma muy distinta a la de los otros juegos, en los que, o debías rescatar a Zelda desde el princípio (A Link to the Past) hasta hacerte darte vueltas como un tonto para ayudar a la princesa (Ocarina of Time). El argumento que viene a continuación no es ningún pan de santo si ya se ha jugado a todos los anteriores, porque vuelve a ser la misma historia de antes. Sin embargo, esta vez entran en juego muchísimos personajes nuevos que le dan un aire fresco muy pero que muy solicitado desde la entrega de Majora's Mask.

Estos personajes nuevos, como Midna, no están acoplados porque sí en el argumento: Todos tienen un sentido de vida, un motivo para existir, y una razón para ayudarte o impedirte el paso y complicar las cosas. No provocan giros arguméntales, pero hacen que el juego sea uno en todo su universo, y además, su marcada personalidad hace que te acuerdes de todos y cada uno de ellos y que acabes cogiéndoles cariño o asco, dependiendo del que sea.

Las intenciones de Nintendo, llegados a este punto, estaban muy claras para mí: Querían hacer algo mucho más grande que Ocarina y que superara a este, en vez de quedarse en una vulgar sombra como los demás. Para ello, aprovecharon el nuevo ambiente para recrear un entorno gráfico mucho menos colorfull que sus antecesores (The Wind Waker... ) y más oscuro, más adulto. Pero también, que fuera un mundo grande, amplio, enorme, y que no quedara tan salpicado como lo fue Wind Waker en cuanto a extensión de tierra.

El resultado, teniendo en cuenta que es un port de GameCube, ha quedado realmente muy bien: Está mimado cada detalle y se ha trabajado con el fin de ser muy creíble junto a sus personajes, pero al mismo tiempo que no perdieran ese efecto de fantasía que todos los juegos de Zelda tienen, lo que por lo visto también optó por un cambio en el estilo de personajes: Será difícil que encontréis a dos iguales (Exceptuando animales y enemigods) salvo que sean gemelos o algo parecido, puesto que la forma de dibujar ha sido tirando a deformer, exceptuando a Zelda y compañía.

 No obstante, se nota muchísimo que se trata del motor de Shadow of the Colossus: La forma de tratar las luces, las sombras, sus movimientos, y la capacidad de cargar una extensión de tierra enorme son algunas de sus características. Pero sobretodo, canta en la celda de los Zora, donde el enemigo final es primo hermano del que hubo en Shadow of the Colossus. Teniendo en cuenta que se produjeron en tiempos diferentes, esta vez no se puede acusar a Team Ico de haber plagiado nada. Sin embargo, eso no es nada negativo, si no positivo, puesto que a diferencia de Shadow of the Colossus aquí se ha optado por dotar de más colores y más vida a la imagen, alegrándote la vista.

La música vuelve a ser, como siempre, pieza importante en esta saga. Sin embargo, parece ser que su compositor últimamente va muy de capa caída: La mayoría son remixers de otras melodías recogidas de Majora's Mask (Todas las de los lobos), Ocarina of Time o A Link to the Past. No ha sido una buena opción, porque además, otras melodías también pierden bastante (La de Midna, más que darte tristeza, te dan ganas de dormir) y en la padrera de Hyrule muchas canciones importantes de eventos temporales se pierden porque al juego le da por cambiar de pista a cada enemigo que te viene, perdiendo todo su encanto. No es la primera vez que les pasa, puesto que desde Majora's Mask que no aciertan ni una, y una vez más, vuelven a privar de sus fans más acérrimos de la mítica Overworld, de la que todos esperamos al menos una puñetera versión orquestral y no las substituciones que nos meten.

Los efectos de sonido cunden, por otra parte, y mola eso de que al Wiimote le hayan incluido un altavoz y que la mayoría de sonidos se produzcan por ahí, pues te dan más sensación de inmensidad. Por desgracia, y como ya va siendo costumbre, el juego viene sin ni una puñetera voz. Como la excusa "No nos caben las voces" ya no vale, ahora nos presentan la de "Así los jugadores se sienten dentro del juego." El resultado es que Midna gana muchísimo más haciendo los ruiditos raros mientras salen las letras, que el resto de personajes que no dicen ni pio. Obviamente, sabemos que Nintendo lo único que quiere es no gastarse una puñetera perra en ese tema, así que insistir ya es inútil.

Además, el juego peca en otros aspectos: Nintendo se esforzó tanto en hacer de este juego el "Único que supera a Ocarina" que acabó por olvidar que precisamente lo que hace de divertido a esta saga es la originalidad en cada una de sus entregas. Para los que hemos jugado a Ocarina Of Time y A Link to the Past, resulta muy evidente que Twilight Princess es la unión de estos dos últimos más algunos añadidos y mejoras gráficas. Hay puzzles idénticos, mazmorras ya repetitivas de aparecer en la saga una y otra vez, evidencias tontas (La historia de la trifuerza ya resulta hasta estúpida porque a cada juego le añaden más detalles) y melodías que como he dicho antes, son las mismas. Con todo, se queda en un juego que, aunque será recordado, seguirá sin superar por desgracia a Ocarina (Que tampoco es una joya)

También se quedó, como ya me esperaba, el control: Es como si hubieran cogido el mando de GameCube y lo hubieran partido en dos. Obviamente, las superjodidadificults combinaciones que habían en esa versión desaparecen y se substituyen por movimientos, pero excepto el mover el Wiimote para golpear y el Nunchuk para hacer el ataque giratorio, se ha aprovechado tan poco el control de este juego que prácticamente podrían haber conservado el anterior y hubieran ganado más.

 Para los que dicen que las mazmorras de los Zelda son fáciles, ya pueden ir probando con este. El primero está tirado, pero a partir del cuarto, ya no se andan con tonterías. Los detalles que debes usar están escondidos y se presentan como normales objetos de más, lo que complica para muchos y en exceso una aventura que podría ser más fácil si a Midna se le dieran más opciones, porque llega tal punto que hasta el personaje se quedan sin ideas ni nada que ofrecer.

Pero este no es, para nada, un mal juego. Gusta si lo que quieres es, como siempre, matar el rato, que es lo que se busca cada vez que juegas a la Wii. Se echa en falta más originalidad, porque después de las tres primeras mazmorras, Link en lobo pinta nada y menos, y no va en broma, lo que acaba por convertirlo en un Ocarina of Time con mejores gráficos. Es una lástima, pintaba muy bien, pero se queda en eso.

Si tuviera que ponerle nota, le daría un 7. Pero para nada el 9 o el 10 que le encasquetan en otras revistas. Sin duda, a Nintendo se le fue la mano a la hora de crear mucho hype sobre un título que no deja de ofrecer un más de lo mismo. Quizá con un poco más de tiempo, habrían aprovechado más las opciones del Wiimote, pero desgraciadamente, no ha sido así. Tambíén quizá con un poco de tiempo habrían reestructurado las celdas, que a mi parecer, se hacen un poco repetitivas a la larga.


  • Nombre: The Legend of Zelda: Twilight Princess
  • Plataforma: Wii
  • Compañía: Nintendo Japan.
  • ¿Está en castellano?: Si. Manual y textos.
  • Nota: 7
  • Lo mejor: Gráficos y estabilidad argumental.
  • Lo peor: Que si has jugado a los anteriores te entre la sensación de que vuelve a ser un más de lo mismo...

Comentarios
Por Svart
sábado, 01 de septiembre de 2007 | 1:24
Que bien! menos mal que no jugué a ningun Zelda (el unico, el Majora's Mask, pero me acuerdo tan poco como de lo que comí ayer, así tendré un regusto variado del estilo zelda de antaño, y si me gusta, irán para Project64.
Almenos tus análisis de juego se notan marcados por tus opiniones, cosa que en otros medios, parece un contrato entre la compañía y el redactor.
Por Kaynil
miércoles, 17 de octubre de 2007 | 6:38
¡¡Por fiiiiin!! Me agrada bastante tu manera de calificarlo sin estar segada por el fanatismo hacia el juego, estoy deacuerdo en muchos de los puntos que mencionas.
 


Advertencia: Todas las opiniones emitidas en este blog son hechas a título personal por cada uno de los autores originales de los artículos, así mismo, el contenido de cada artículo refleja únicamente las ideas y opiniones del autor original de la misma. Este blog no se hace responsable de los comentarios emitidos por sus visitantes y se reserva la potestad de moderarlos según sea necesario.