Es un tanto descarado usar un sinónimo al título que ha proporcionado VidaExtra, pero la verdad está ahí fuera, o mejor dicho, en este link, y yo mismo lo he comprobado con mis carnes. Y es que a pesar de todo, a pesar de toda la verdad que dicen, Second Life sigue siendo una patata. Yo estuve, y yo también abandone, por una série de causas que a continuación pienso mencionar.
Recuerdo que Lizar me propuso entrar con él para ver como era. Y sí, es cierto el primer día, el segundo... El tercero... Cuando llevas dos semanas como yo, te encuentras tan limitado por el sistema de juego, que sinceramente, para ser una segunda vida, acaba convirtiéndose en un "O trabajas para ellos, o no pintas nada ahí porque no tienes perras, entre otras cosas."
Y es que como bien dicen en el artículo, en Second Life todo se paga. Todo tiene un précio, algunos realmente exorbitados, y visitar el juego por aquello de "hacer la gracia" a la larga cansa. Con Lizar tenía una serie de pequeños problemas, entre ellos el que por alguna razón u otra, siempre acababa desapareciendo del mapa.
La causa estaba en que me movía tan rápido y le pedía al programa tantas ordenes seguidas a la vez (Y tan simples como Muévete a la derecha, da dos pasos, vuela y avanza un poco más) que siempre se trababa y tenía que reiniciarlo. Claro, ahí radicaba el problema, porque cuando quería volverme a conectar, el servidor seguía pensándose que la IP de mi PC aun estaba en activo (PJ fantasma) y tenía que esperar a veces a que se refrescara y lo eliminara.
Pero otro de los problemas que más me jodía era su tasa de transferencia de datos, una pena en su mayoría. En lugares pequeños no, pero en lugares extremadamente grandes es pedirle a la tarjeta gráfica que construya todo lo que tiene a su alrededor a tiempo real. Eso no le supondría ningún esfuerzo si no fuera porque la transferéncia era de pena y cada dos por tres sufría un lag de narices, lo que hacía que finalmente algunas construcciones se quedaran por terminar.
Y si fuera por las construcciones aun vale, pero cuando se trataba de gente, eso era lo peor. El refresco y la tasa de FPS caían en picado, y me encontraba de repente que mover la cámara suponía un esfuerzo horrible. Y estamos hablando de un juego con una calidad gráfica 1,5x superior a una Nintendo 64, y unas texturas ya optimizadas para ello, pero si la red no da de sí, es ahorcarse con el mismo cable de red. A todo eso, contad con un Popping enorme (Aparición espontánea de objetos) por lo que si de repente te encontrabas en una casa privada que no era tuya y su creador te avisaba de que salieras de ahí, (Lo que me pasó a mí) extrañarse era inútil.
A todos esos motivos, se me añadió el hecho de que no podía hacer nada. Solo se podía visitar, y visitar, y quizá hablar (si es que sabías inglés, porque de esos 30.000 jugadores el 80% son ingleses, cosa que a mi me reventaba porque a la larga me quedaba sin saber de que coño me estaban hablando. ) con alguien que nunca jamás volverías a ver. Al final, harto, acabé abandonando y desinstalando Second Life, dándole mi cuenta a Lizar por si quería aprovecharla, y decidido a no instalar jamás esa cosa en Celéstia en una media de 6 meses.
Obviamente, para todos aquellos que estéis dispuestos a decir "Es tu ordenador" os recomiendo que os paseéis por Google un ratito como hice yo: Todo esto que acabo de comentar es la misma experiencia y los mismos problemas que muchos otros. Está claro que a la larga Second Life irá mejorando y (quizá) bajando los excesivos precios hasta la altura de Habbo Hotel, pero por el momento, si me pierdo, no me busqueis ahí.