
Una nueva instancia en las crónicas del informático en prácticas... de nuevo, las impresoras atacan.
Pero esta vez las impresoras funcionan bien.
¿Que pasaba entonces? Bien, os contaré desde un principio:
Me encontraba "de guardia" en la sala de profesores. Se traduce como "haciendo de todo y nada en uno de los ordenadores de ahí hasta que a alguien le pase algo y tenga que ir a arreglarlo". Evidentemente, pasó algo.
Apareció una profesora, concretamente la de educación especial, desesperada porque la impresora de su aula no funcionaba. Señalemos que la tía tiene 3 ordenadores, uno de ellos nuevecito, y una impresora recién comprada para 4 alumnos cuando los otros profesores, con 25 alumnos se apañan con un Celeron que apenas llega al nivel de un Pentium 2... (un ordenador de hace 10 años, por así decirlo.)
La acompañé a su aula y me encontré con el panorama: Los dos ordenadores viejos apagados y acumulando polvo ("Es que las aplicaciones Flash van muy lentas...", claro, como que son unos Windows 98... anda que otros profesores no les sacarían jugo) y el ordenador bueno con la impresora nueva que yo mismo le había instalado la semana anterior... instalado y hasta sacado de su caja nuevecita a estrenar.
Y cartuchos de tinta.
El caso es que se le había acabado la tinta y la había recargado por su cuenta... e, increíblemente, no se la había cargado.
No satánicos, no os emocionéis, no es una señal del Apocalipsis...
Pero algo raro pasaba, seguía sin poder imprimir ese "Word"... (según ella, un documento de texto de Microsoft Word se le conoce como "Word", no como "documento" ni "fichero" ni siquiera "doc", ella quería imprimir un Word... o era una única palabra en inglés, o quería imprimir todo el código máquina hexadecimal del "Word.exe"... suerte que en la escuela solo nos habían pagado el Word 97 y llevábamos 10 años con él, porque si iba a imprimir los tropotantos MB del Word 2003...)
El caso, que no imprimía... raro, parecía estar bien conectada... entonces me fijo en el ÚNICO botón de la impresora. Uno de "apagado y encendido" con una luz verde.
¿Era normal que parpadease? No me sonaba...
Minimicé el Word y me encontré con un ENOMRE mensaje del controlador de la impresora:
"Cierre la tapa y presione el botón de la impresora para finalizar el cambio de cartuchos".
Con un dibujo de la tapa y otro del botón.
La tapa estaba cerrada, hasta ahí bien. El botón parpadeaba... lo pulsé.
El mensaje desapareció sin ni picarle en "Aceptar".
La impresora hizo unos ruidos y la luz dejó de parpadear para quedarse encendida.
El documento en cola se imprimió. (Solo uno, ya que las otras no-se-cuantas copias las borré...)
Recuerdo que al llegar a la sala de profesores todas las miradas me analizaron como "¿Ha sobrevivido con esa tía sin arrancarle las tripas y hacer un banquete con ellas?" Esa mujer no tiene problemas solo con la informática, toda su vida es así... encuentra que 4 alumnos es una faenada increíble.
Me aclaré la garganta e hice, con voz de contestador automático de Telefónica:
"Por favor, antes de acudir al personal informático del centro, revisad si en vuestro ordenador aparecen mensajes de error o informativos. En algunas ocasiones son tan aclaradores como "Cierre una tapa y pulse un botón", nos ahorraremos tiempo todos".
Las carcajadas no hicieron de esperar.