Esta historia comenzó hace una semana, cuando Plebe se levantó de la cama y dijo: ¡Hay que celebrar mi fiesta de cumpleaños! En ese momento, Sound cojió el teléfono y nos hizo una llamada a todos para que no la hiciéramos llorar. Los
problemas no se hicieron de esperar: A Mia se le mezclaron las citas, y Nina fue colgada tras un arbol, así que acabamos asistiendo el Adri, el Lizar y yo.
Lo primero que hicimos fue quedar en el metro, pero claro, a Lizar los enemigos intentaron distraerle... Con éxito, enviándole a la quinta puñeta. Plebe y yo no parábamos de jugar a ver quien jode antes la SIM del otro (Estábamos aburridos
de esperar) y adri, en un intento de demostrar que no se necesita metro para llegar desde su casa hasta el Glories, tardó unos tres cuartos de hora en llegar cuando todos estábamos a punto de coger y pegarle un tiro en cuanto apareciera.
Así que fuimos a por la comida, y en ese momento, el Adriamichi le mostró a Plebe su regalo: Un palo masturbador de dos metros, para esos momentos en los que tienes lejos no es precisamente el sexo si no el enchufe de casa, y un cd
con sonidos orgásmicos para hacer mas placentero el... Ejem. Lizar, para no ser menos, le regaló los dos tomos de "Como suicidar a tu gato", algo en lo qe Plebe ya es experta pero ha decidido superarse a si misma. Yo, por mi parte, decidí
regalarle una rosa con cristales que en realidad ella no sabe que son cámaras pequeñas que me permiten verla 24h en el ordenador. Fotos
aqui
Cuando acabamos de comer, no sabíamos que hacer: Lizar quería una orgía en el baño, Adriamichi quería formatear el ordenador, yo recomendando ir a ver una peli, y Plebe con ganas de probar el masturbador. Así que al final fuimos a la
conquista de la Diagonal Mar, donde fuimos a ver...
... Bien, después de este increíble argumento que os acabo de explicar (Si, si, os lo he explicado. El problema es que es tan absurdo que seguramente vuestros cerebros os lo censuran para mantener vuestra mente en paz) cogimos y fuimos al
metro, donde primero pateamos al Adri diciéndole que no volviera a intentar formatearme mi ordenador, luego pateamos a Lizar diciéndole que se fuera a su casa, y luego Plebe y yo nos pateamos simultáneamente, de tal forma que cada uno, se fue a su casa.
Eso sí... Nos lo pasamos de coña.
Un saludo.
Master el Pintamonas
PD: Tenía una tira preparada para este momento, pero A MEDIO TINTAR se me
ha ido a la mierda el rotu y ahora no puedo hacer nada. Lo siento mucho.