
Necesitamos ayuda, ¡mucha ayuda! ¡Necesitamos a los animadores para que no nos matemos el uno al otro mientras nosotros (Lizar y Master) intentamos hacer una crítica conjunta de este GRÁN juego!
¿Y que es lo que hacemos? ¡Pues llevarnos las manos a la cara mientras nos arañamos desesperados y gritamos ¡OUEEENDAAAAN! Para que tres tíos vestidos de negro aparezcan sentados en la cama de Lizar con las manos cruzadas y mirándonos con cara de “Aquí-estamos-nosotros” y luego se levanten y griten “San-ni-ichi-Go!” y empiecen a bailar al estilo de “Para-Para” (Aunque a veces parece que estén peleando, a decir verdad).
Tranquilos, no estamos TAN mal de la cabeza; estamos hablando de
"Osu! Tatakae! Ouendan", un juego musical de la Nintendo DS (lite en el caso de Master). ¿Que tiene de especial? Bueno, para empezar, excelentes canciones, como por ejemplo la mundialmente conocida “Ready Steady Go”, el 2º Opening de la famosa Fullmetall Alchemist, entre muchísimas otras.
¿De que va ese juego? Básicamente hay una ciudad en la que encontramos a personas con problemas. Desde un estudiante que no consigue que le dejen estudiar en paz hasta unos policías que tienen que detener una invasión de robots alienígenas. Vamos, lo normal de todos los días. Pero esa ciudad tiene algo a su favor. ¡Los Ouendan! Ese

grupo de animadores que acuden (¿mágicamente?) al rescate de cualquiera que les llame. Con sus increíbles pasos de baile y sus gritos de “¡Osu!”, levantan la moral de quien sea.
Mientras tu juegas en la pantalla táctil inferior, usando los controles y, de fondo, viendo los animadores que bailan mientras el fuego de la pasión y el coraje arde tras de ellos, (aunque como cometas un solo error, se apaga y no vuelve a encenderse hasta pasado un rato…) en la pantalla superior aparecen, en forma de historietas de cómic animadas, las acciones que realiza el protagonista de cada aventura para superar las adversidades.
Todo sea dicho, te DESCOJONAS de risa con las historias. Hasta el punto que llegas a tener que pausar el juego para descansar la risa.
Pero lo mejor que tiene este juego es, sin duda, su FÁCIL USO. No hay ningún botón que usar, ni hay que tocar la cruceta. SOLO la pantalla táctil, el stylus DS, y sobretodo, tus oídos (Y si tienes a mano unos auriculares mejor, porque posiblemente a los miembros de tu familia no les guste escuchar constantemente la misma musiquita una y otra vez…). Sí, tus oídos. Porque la mecánica es así de estúpida y por lo tanto, sumamente accesible: Alguien tiene un problema, y tú debes bailar con los animadores tocando los botones que aparecen en pantalla. Sí, eso es todo, y dad gracias porque es suficiente incluso.
Básicamente, hay 3 movimientos muy muy muy simples. El primero son los botones. Un botoncito de color rojo, verde, azul o amarillo, con un número en él. Cada botón tiene un círculo a su alrededor que encoje hasta ser del mismo tamaño del botón. Si lo tocas en ese instante, al son de la música, te suma puntos (50, 100 o 300 según la exactitud), si lo tocas demasiado pronto o tarde, o no lo tocas, te resta puntos y tu barra de vida disminuye. Si lo haces bien, se restaura. Evidentemente, cuando la barra se vacía del todo, la canción se para y fallas.
Esos puntitos aparecen en líneas ordenadas por número, cada X puntitos, cambian de color y el contador de puntitos se reinicia. Podríamos decir que es un color cada frase de la canción.
Otro control son las “pelotitas”, son como el punto, pero de él nace una línea. Cuando lo pulsas tienes que mantener el stylus en la pantalla y reseguir la pelota que aparece

rodando a lo largo de la línea, a su misma velocidad. Si lo sueltas, cuenta como un fallo.
Y para acabar aparecen las redondas. Esas aparecen cubriendo toda la pantalla inferior y tienes que hacerla girar a toda velocidad para subir un indicador que hay en el fondo. Las redondas también tienen un circulito como los puntos, y el tiempo que tarda ese circulito en desaparecer en el centro es lo que tienes para subir el contador hasta arriba del todo. Si te sobra tiempo, además, te dan bonus extra, que hacen subir muchísimo el indicador de vida.
Pues ale, con esos 3 simples controles, puedes jugar a uno de los juegos mas divertidísimos que existen para la portátil de Nintendo.
La pregunta para los mas acérrimos (Como no) a los grandes gráficos y a los colores futuristas y etc.: Pues va a ser que… ¿no? Os puedo asegurar que en este juego el tema gráficos no sirve de nada discutirlo. No os vais a centrar en el diseño de los animadores, que os aparecerán detrás acompañándoos en los movimientos que vais haciendo al tocar los botones, o en como está de pixelazo el fuego, si no mas bien en darle a todos los botones para no perder el ritmo. Aun así, los personajes están muy bien recreados (Calidad alta de PSX) y os gustará incluso
darle al replay para verlos bailar una y otra vez. Lástima que solo tengan como mucho 20 o 30 movimientos, pero bueno, no se les puede pedir mas.
Otro tema a destacar: La calidad de las melodías es de 66mbps. En realidad ya hace suficiente con eso, pero aun así en algunas canciones, como la del desierto, a veces jode bastante y hace interferencia con los “chas” que hacen los botones al ser tocados, llegando a despistar un poco. No ocurre a menudo, de hecho, solo pasa en un par de canciones, pero os aseguro que se nota.
Una pega del juego: Está únicamente en japonés y en Japón. ¿Eso que quiere decir?

¡Exacto! Que o se importa, o se compra en tiendas especializadas (No contéis con el Fnac: el chollo no llega a tanto).
Ejem… resulta, que también está la opción de piratear. Si, está mal, muy mal… pero a los lagartos arruinados que no podemos pagaros 40€ de juego y 20€ de importación, nos toca el “marrón” de hacer que lo importe eMule. (Luego están los caraduras como Master que se lo compran a 60€ y luego se pasa casi el 75% en una semana…).
Eso sí, si tenéis la suerte de encontraros varias personas, hasta 4 jugadores se aceptan en el multiplayer. Hay el modo cooperativo y el modo batalla, y si es entretenido jugar tu solo, el multiplayer es… es…
Digamos que este post estaría muchísimo mejor redactado si no nos hubiésemos distraído tantísimo con el Ouendan.
Valoración final, si tienes una NDS, cómpratelo, si no la tienes, cómprate una NDS y este juego.