
Ayer, mientras estudiaba, vino a casa un fontanero a arreglarnos los dos baños, ya que uno no funcionaba y el otro estaba por salirse de su lugar y buscarse una casa mejor. Total, que al final acabé en la cocina estudiando mientras mi hermano jugaba al Sonic Adventure en el ordenador, cosa fina, en fin... Lo mejor es que cuando estaba ahí, de repente escuché un grito de mi abuela, y de inmediato dejé de estudiar y me fui al comedor.
Allá, estaba sosteniendo una botella de Fruco, completamente llena de moho, de cal, y de vete a saber que mas, pero como mínimo, había un criadero de cosas raras ahí metidas. Vamos, que los biólogos hacían su Agosto con aquella putrefacción cristalizada que encima, en su interior, contenía un líquido negruzco y asqueroso. Flipándolo, me saltó mi abuela que seguramente habían sido los críos, pero mi madre reaccionó contando que no, que había sido mi padre que total, como el baño no rulaba ni de coña, al final había optado por esa opción a las tres de la madrugada... Y se lo había dejado ahí. Contando con ello, esa botella llevaba como mínimo desde septiembre criando Malvas.
Un saludo.
Master el Pintamonas.