
Hace un tiempo, os conté que Plebe y yo encontramos la máquina de hacer tios que en su momento robamos a la Vicky a la hora de huir del instituto (Aunque yo estuve un año mas por aquello de ser espia y tal y cual). Pues bien, cuando fuímos a celebrar mi cumpleaños, me mencionó que sospechaba que la máquina no era tan máquina. Yo la dije que eso no podía ser, pero ella insistió en ello. Y por lo visto, fue a comprobarlo...
No me gusta la mirada asesina que tiene Plebe. La última vez tuve dolor de barriga por hacerme tragar la Constitución Española. Seguro que ahora decide aprovechar que está legislado el nuevo Estatuto de Catalunya...