
La pequeña Chiyo y su hermana mayor, hijas de unos pescadores muy pobres, son vendidas por estos, en diferentes casas de geishas, para que aprendan el oficio, y para qué negarlo, para quitarse de encima dos bocas para alimentar. Chiyo no conoce nada de este mundo sofisticado, y es como una pequeña salvaje que no entiende qué pasa a su alrededor.
Por culpa de una geisha que trabaja en la casa en la que acaba, que la obliga a manchar de tinta un carísimo kimono de una rival (Matsumeha), pierde toda oportunidad de reencontrarse con su hermana y de convertirse en geisha, acabando de criada.
Un día, estando en un puente mirando el río, un joven empresario, al que llaman el "Presidente" (por ser dueño de una empresa eléctrica), acompañado por dos geishas, empieza a hablar con ella. La amabilidad y dulzura que demuestra este hombre al comprarle un

helado, causan en Chiyo una fuerte impresión y grandes deseos de volver a verlo. Por ello, Chiyo decide que se convertirá en geisha, para ganarse el corazón del Presidente. Pero para una criada convertirse en geisha es imposible, y aún peor, para una geisha, conseguir su amor aún lo es más.
La suerte sonríe a Chiyo cuando Matsumeha, la mejor geisha de la región (y a la que Chiyo manchó el kimono) aparece de repente con la intención de tomar a Chiyo como su aprendiz. ¿Qué intenciones esconde Mtasumeha con esta decisión? Sea como sea, la pequeña Chiyo se convertirá en la gran Sayuri, la mejor geisha del lugar, pero siempre con el mismo objetivo, alcanzar el amor de su Presidente.
Memorias de una geisha es una película que me clavó en el sillón durante todo lo que duró, y si, ya lo habrán dicho muchas veces, pero es de una belleza aplastante (aunque la escena del teatro a mi ya no me lo pareció tanto, pero claro, es otra época xDD)
Lo mejor de todo la transformación a geisha y sobretodo el sorprendente final, que te deja asina O_O
Si la veis en el videoclub cogedla, que no os arrepentireis ^_^
¡¡¡Bezoteeeez!!!
Plebe.