
-¡Señor! ¿Que le parece?
Master fué a comprobar si la puerta había quedado bien. Perfecto, al menos no era tan pastelosa como lo había sido un momento la del señor aquel. Esa era original y además, muy própia.
-Si está claro que la Jefa tiene muy buen gusto para estas cosas. -comentó. -Bien, ahora llevar los archivos a esta nueva par...
-¡¡Señor, no se puede!! -exclamó uno de los subordinados de repente. -¡¡Los archivos ahora son propiedad de Puertas!!
-¡¡No puede ser!! ¡¡La madre que Mhhhhhfff!!! -Master no pudo continuar, debido a que uno de los subordinados le había metido una hamburguesa en la boca.
-Esto es un lugar público, señor...
-Fiefto... ¡¡Puef fe van a enteraf!! ¡¡Eftof lof ganof como me llamo Maftef!!
Y así, empezó una nueva puerta con Master con una hamburguesa en la boca. El final correspondiente fué que tuvo que llamar a la Jefa para preguntarla, pero lo único que obtuvo es que todos los subordinados se pusieran a su lado para escuchar la dulce voz de la Plebe.
-Estoy apañado... :-( -dijo.